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Title: COSTUMARI CATALA de J. Amades -juliol


Tristania - June 20, 2007 02:54 PM (GMT)
La tierra y la piedras

En el costumbrario y en el creenciario de esta noche encontramos diversas costumbres y diferentes creencias que parecen reconocer cultos de caracter orográfico, espeleológico o litico. El hombre primitivo divinizó la piedra que constituia el elemento de la máxima fuerza y resistencia a su facil abasto, la dotó de genios y espiritus cuando tomaban formas excepcionales a sus ojos i instituyó toda una liturgia cultural de estos seres liticos imaginarios de la cual no se ha borrado del todo el recuerdo.

Es remarcable la gran persistencia observada hasta finales del siglo pasado de encender grandes hogueras ante las ermitas o santuarios situados en lugares altos y encumbrados, hasta tal punto que si se hubiese podido ver panorámicamente toda la extensión de nuestro teritorio se habria dado de que casitodas las montañas que se extienden por Catalunya, encendian al cielo las lenguas flameantes de sus centenares y hasta millares de hogueras como recuerdo de unos cultos a las fuerzas de la naturaleza simbolizados por las montañas y las peñas y rocas que las coronavan, y redimidos de su paganismo por la Mare de Deu, que tomo el nombre y cristianizó la devoción. Son muchas las madres de dios que tomaron el nombre de los parages teatros de cultos remembrados todavia por las hogueras de Sant Joan como por ejemplo la de Puigcerver de l'Alforja, en el Camp de Tarragona , la de Roca en el Penedés, la de Montgarri, en la Vall d'Aran, la de Pui-lagulla, de Vilapuig de l'Alba, de Tortosa, la de Montcada en el Vallès, etc...

Del monasterio de Sant Pere de Roda habia salido una procesion que iba al Cabo de Norfeu a bendecir la mar i conjurar un encantamiento contenido en unas rocas, que segun la voz popular, eran unos novios de Palau Saberder encandados y transformados en piedras por unas sirenas cuando con toda la otra gente iban a la misa del gall al monasterio. Del Santuari de la Mare de Deu de la Salut situado en la montaña del Far, en la Valll d'Hostoles, cerca de Sant Feliu de Pallerols, habia salido un procesión que iba hasta los Claperols para conjurar al demonio, el cual se creia estaba agachado debajo de aquel mazizo rocoso y montañoso chafado por una avalancha de piedras que trajinaba desde Cabrera con intento de tirarlas al valle y arruinar todo aquel lugar.

En la cima de una colina inmediata a Suria hay unas rocas que segun la voz popular, son la marca del final de mundo e indican el centro de la tierra que fue por donde acabó de ser creada. Cuando el munco se tenga que acabar aquellas piedras se juntarán.

Por el estilo se dice de otras dos rocas que se encuentran cerca de Avinyonet del Penedes, cuando se cierren vendrá el fin del mundo. Desde hace un tiempo que cada noche de San Juan van avanzando; antes podia pasar un hombre a caballo y mas tarde solo pudo pasar a pie, por gordo qe fuera y ahora hay que estar muy delgado para poder pasar. La gente de los alrededores tiene el caso por un indicio de que el fin del mundo se acerca.

Antiguament los vecinos de la Vall d'Aro, Llambilles, Font Picant, Santa Cristina d'Aro, Castell d'Aro y de otros sitios cercanos, cuando tenian agustia por algun afer de familia o de interesas, una causa de salur o otra preocupacion importante, acudian a consultar la Pedra Alta, enorme pidera oscilante qu e se levanta en un paraje solitario en el cabo de la Vall, no demasiado lejos del Mar. Ponian bajo la roca un cacharro de loza (un cantaro, n tupi o un plato) que la piedra rompia al moverse, y la gnte vieja entendida en las sutilidades de la cultura tradicional interpretaba el ruido de los tiestos en romperse como respuesta consejera dada por la piedra al caso sonsultado. Las gentes del Alt Camp de Tarragona, Valls, Picamoixons, Alcover, la Selva del Camp, Vallmoll i otros sitios habian acudido a consultar otra piedra movediza que se encuentra en el termino de Alcover, lamada Pedra del Catroc, nombre onomatopeico del ruido que hace al moverse, la cual varia de tonalidad segun sopla el viento y que segn decir de los viejos, se oye bien desde Tarragona. Nuestros antepasado la utilizaban para hablarse a gran distancia en casos de pelibros graves y de guerra. Los que acudian a consulta rla piedra interpretaban el catroc de manera adecuada en cada caso.

Delante de Can Cortés de Palau Solità, hasta finales del siglo pasado habian encendido una hoguera bien cerca del megalito que se levanta, conocido como la Pedra del Diable y a su entorno habian hecho un baile redondo como tantos otros que se hacian alrededor de las hogueras pero que al mismo tiempo se hacia antorno del menhir, el cual bien podria ser originariamente el objetivo del baile, puesto que por diversos pueblos europeos, hasta tiempos recientes se ha bailado a la redonda alrededor de monumentos prehistóricos.

Los pastores y la gente de montaña de Prats de Molló, en Vallespir, habian encendido una gran hoguera cerca del Roc del Frare situado verca del viejo camino de Prats a la Presta, cerca a la hermita de la Mare de Deu del Coral, abogada contra los demonios y a la ayura de la cual acudian los pastores para que les guardase a ellos de tentaciones, i al rebaño de maldado y malas artes. Esta hoguera puede recordar cultos liticos de los cuales la supuesta presencia del diablo por aquellos lares puede constituir un indicio. La cancion popular y los gozos de la referida Mare de Deu hacen alusion a su advocacion antidiabolica.

Tambien se habia encendido una hoguera y se habia hecho baile redondo cerca del Roc de la Mare de Deu del Miracle de Riner, en el Solsonès i parece que igualmente se habian encendido cerca de la Pedra Serrada o Salvadora, de Parets del Vallès. Estas hogueras y danzas hechas a su entorno recuerdan bien seguro cultos paganos de los cuales se encuentran numerosos restos en los monumentos megaliticos extendidos por todos los pueblos de la vieja Europa. Son muchos los monumentos prehistoricos rodeados de leyendas relacionadas con el diablo o con otros seres miticos que recuerdan su origen cultual y al entorno de los cuales debian desarrollarse practicas oscuras y nieblinas. Entre otros pueden encontrase en este caso la Pedra de les Goges de Vallvanera, an la Vall d'Aro; la Pedra Gentil de Vallgorguina, en el Maresme; la Pedra Grossa de Santa Pau, cerca de Olot; la Roca d'En Toni, de Vilassar de Dalt, al Maresme; el Tàrter dels Manairons de la Gaurdia de Taús, en Urgellet; el Tarter Gros de la Vall de CAbó, en la Ribagorza, la Pedra de Mig-aran, cerca de Viella, en la Vall d'Aran; la Pedra Murtra d'Espolla en el Alt Empordà, en Hostalet de les Forques de Clarà, al Solsones; la Pedra Llarga de Sant Hilari de Sacalm, en les Guilleries; la Pedra Salvadora de Mollet del vallès; la Taula dels Lladres del Port de la Selva, en el Cap de Creus; la Pedra Dreta de l'Agullana, en Alt Empordà, el Puig de les Forques de palamós, en el Baix Empordà, la pedra Arca de Vilalba Sasserrra, en el Vallès; l'Abeurador del Cavall d'En Roldan i la Caixa d'En Roldan entre Cudiers i Sant Pau del Canigó, en el Rosellón, Els Palets d'En Rodan, al Rosellò, la Pedra de Carlemany al Cap Norfeu i a ran de Mar a l'Alt Empordà, la Pedra Llarga prop del Gorg Blau de Sant Julià de Ramis, en el congost del Gironès, La Pedra Aguda de la Vall d'Aro, en La Selva, el Collet de ls Forques d'Espunyola, en el Bergadà, en le Hosta de la Grossa en Moia; la Pedra LLarga de Sant Sadurni de Gavarres; la Cabana del Moro, la casa encantada entre Sarroca de Bellera i Pinyana, en la Vall de Flamisell; la Cista de Puiredó de l'Estany en el Moianès; la Botiga dels Moros d'Aitona, en el Pla de LLeida, por no referir más.

Un aspecto de los cultos liticos oscuros y difusos lo constituyen la veneración y admiración de las huellas y señales de miembros humanos y animales grabados encima de la roca viva, situados a veces al borde de precipicios y otros cerca a corrientes de agua. Entre tantos otros son asimismo motivo de culto la Potada de na Guilleuma cerca del viejo camino real de Vacarisses a Montserratl, ente el Coo Cardús i el Mimó, en el Vallès, la Potada del mal esperit cerca de la gorja del mismo nombe, cerca de Olot; numerosas huellas o potades del diablo, entre otras ladel Cim de Puig Sacosta, en la Garrotxa, la de Mieres cerca del rio, la de Susterris cerca de Talarn, en la Conca de Tremp, la de Sant Hilari de Sacalm en les Guilleries cerca del megalito conocido por la Pedra Llarga...

Esta huellas cuando no sosn jeugos de la naturaleza, son resos de cultos, de los cuales hoy ni la arqueologia ni la historia no han formado concepto. Su area de difusion es muy extensa y se encuentran con bastante abundancia por la baja Europa, por el norte de Africa y muy allà de la Asia meridional, hasta los archipielagos oceanicos. Las huellas que representa herraduras parecen ser mas taridas que las que simulan huellas, puesto que presuponen el uso de herraduras para calzar los animales de pie redondo. Se ha dicho que pueden recordar cultos solares. El primtivo se imaginaba el sol cavalgando encima de un ligero corcel o montado en un carro que corria rabioso por encima de la tierra, saltando de una cima a otra y daba cada dia la vuelta por todas partes. Segun su concepcion grabar una heulla o la herradura de su corcel en el pie de un a cima o en el roto de un precipicio aseguraba el paso del astro rey y venia a ser como un altar que se le dedicaba.

Los vecinos de Aranyó, en la Ribera del Sió acudian a visitar los Pallers de Pedra, grandes montes de piedra que se creen de origen tumular y prehistoicos y que segun la tradicion cubren el cuerpo de un hacendado castigado por el cielo por haber negado unas pajitas a un pobre mendigo que habia de dormir encima de la tierra dura y fria, mientras que él no sabia que hacer con tanta paja. La gente creia que hoy se sentia un gemido doloroso del avaro que se dolia de su desventura. Se creia que el que desde el punto de la medianoche hasta la subida del sol contaba todas la piedras del monte sin deshacer ni extender las piedras, cambiaba de sexo. Las tenia que contar tres veces para estar seguro de que no se descontaba, pero ninguna de las veces quer lo intentaba no encontraba el mismo numero y nunca hubiese coincidido aunque se las hubiese podido contar cien veces. La misma costumbre igual creencia rodeaban otros monumentos tumulares situados al pie del Montserrat, por el lado de la tramuntana, parte de abajo de Les Agulles conocidos como los Pallers dels Regira-rocs. Tales eran unos gigantazos que vivian por la inmediaciones que un año de cosechas escasa se apoderaron de las provisiones de todos los alrededores. El cielo los maldijo y les convirtió en rocas la paja de los pajares. segun la tradición ninuno de los muchos que han intentado contar las piedras, no lo ha conseguido.

Los vecinos de Gallecs, en el Vallès iban a visitar la piedra de Callicant i daban un golpecito con la cabeza. Creian que se oia el canto de un gallo en su interior y que esta práctica daba felicidad y riqueza. Por el estilo se hacia y se creia en el Roc de Sant Hilari que se levanta enmedio de un campo encima de un viejo camino de Besora a Vidrà, i de la Roca del Gall situada entre Olot i Camprodon cerca de la frontera con Francia, que las brujas habian hecho servir de plaza para sus juntas y bailadas. Igual se creia en la Roca dels Polls, cerca al camino de Collbató a Montserrat, de la Piedra dels Ângels, del medio de la puesta de la muralla del viejo monasterio de Pedralbes, de la Roca Grillera, supuesta puerta del infierno a la montaña de Montserrat, por el Bruc i de una vieja cruz de piedra de las afueras de Villareal, en tierras de Castellò.

Fué costumbre que los que se tenian que hacer una casa o otra construcción fuesen a buscar una piedriata bien pequeña de laguna de las construcciones atribuidas al demonio, o de los megalitos, o de otras piedrazas que llevan su nombre, para ponerlas en los cimientos de la obra la cual adquiria mas sokidez y consistencia. Habia quien no esperaba esta noche, pero era mejor recogerla hoy. No era bueno que fuese grande ni tampoco tenerla en casa si no se la hacia servir pronto para este menester. Se habia adudido a buscar piedrecitas al Pont del Diable de Martorell, al del mismo nombre en Cardona, y también se utilizaban de pedrera el de Sarria de Ter, cerca de Girona, el de igual nombre de Sarroca de Bellera, en el Pallars, i del acueducto romano de Tarragona.

Solo esta noche se encuentran entre la arena unos palitos rojos como el fuego que tienen un gran valor conjurativo contra los encantamientos de la mar. Antes navegaban unos barcos encantados, obra del arte del demonio, que aparecian antes de las tormentas; su vista era muy mal augurio, puesto que pronosticaban gran desgracia. Seguian tenazmente las embarcaciones y no habia manera de librarse de ellos hasta que se habia producido la degracia; entonces que podian haber ayudado, se fundian como el humo. Estos barcos no eran de buen ser y se deshacian tirandoles un palito rojo, de los cuales nadamas que se encontraban esta noche.

Se dice también que esta noche se hace encontradiza la boca de un camino submarino que va desde Barcelona a Mallorca, donde se puede ir caminando. S cuenta que mas de una persona mientras se bañaba se ha dado cuenta de que se hundia hasta que de repente pisaba tierra firme y fuera del agua y entonces ha comenzado a caminar sin saber donde ibas hasta que al cabo de siete horas se ha encontrado en Mallorca.

Tristania - June 20, 2007 02:55 PM (GMT)
Antiguamente para batir el grano, en vez de hacer correr a los animales por encima de la batida, se libraba a la danza encima de la era. Todavia baten asi por algunos pueblos bálticos y balcanicos. Solo bailan las mujeres al son de una melodia monotona y lenta. El amo situado enmedio de la redonda, les hace el sonido con un instrumento de viento de aire campesino, que varía según los pueblos. Se cree que algunos de los bailes redondos de las niñas de hoy pueden recordar viejas danzas de batidoras. Hace unos cuantos años, por la Terra Alta, la chiquilleria todavia se juntaba en las eras en grupos y hacia la tarde, cuando los batidores daban la faena por lista, las niñas hacian bailes redondos formando dos o tres redondas concentricas que giraban alternadamente, unas hacia la derecha y otras hacia la izquierda y al llegar al ultim verso de la melodia, sin parar el canto, se cambiaban primero las de las primera redonda a la seguanda y al contrario, y al repetir, la segunda cambiaba con la tercera. Mientras tanto una de ellas saltaba y brincaba sola enmedio de los tres circulos. Los tres circulos disponian de un numero igual de bailarinas que al girar se ensanchaban o encogian segun la conveniencia del espeacio de que disponian. Hay que decir que este balet también lo hacian otras ocasiones fuera de las mieses. Su persistencia pero, en tiempos de la batida hace pensar que puede recordar la vieja danza de las batidoras, lenta y monótona.

En Ripoll habian hecho una fiesta extraña. Para celebrar las mieses hacian una buena comida, acabaa la cual las mujeres de la casa, con las espigas mas largas que no batian, hacian como una capa de paja que ofrecian al que habia segado las ultimas espigas, o al que en la siega y durante las miese habia sobresalido más en la faena. Se le ponia aquel extraño vestido, el cual le daba derecho a hacer tantas tonterias como queria y a tomarse libertades de palabra y obra con quien queria del grupo y de los que se añadian a reir con sus bufonadas y extravagàncias. Esta capa era llamada pallasa y el que la llevaba pallaso. Acababa su reinado cuando se le deshacia la fragil vestidura, que ya se hacia poco consistente para que el periodo de inmunidad que otrogaba fuese bien efimero. Por su actuacion este personaje tiene cierta paridad con el payaso agregado modernamente a los espectaculos de circo, personaje que ofrece rasgos muy acaicos, entre otros el pintado de la cara, que recuerda el tatuage y la libertad de palabra y la licencia de hablar. Es interesante recordar que esta figura espectacular que se cree que es de origen italiano y directamente moderna se considera derivada de unos campesinos que iban vestidos de paja, no sabemos cuando ni porque y de los cuales tomo el nombre que habira podido tomarlo de nuestro segador, también campesino y vestido de paja. Asimismo es interesante observar que el termino clown es equivalente al de payaso que en inglès propiamente también quiere decir campesino. Conocemos otros casos de indumentarias vegetales en la cultura tradicional ibérica: los gallegos y los portugueses utilizan unas capas hechas de hierba, a modo de ropa de agua que llaman coroza, termino de raiz latina que parece significar amarillo en alusion a su color. Las hierbas no suelen ses amarillas sino verdes, por tanto, la pieza de vestir vegetal que da nombre a la similar galaico-lusitana debia de ser de paja mas que de hierba si hemos de juzgar por el color.

En las costumbres del fin da la batida, se encuentran también materializaciones del espiritu de la vegetación, religuias de ritos precristianos que nuestro pueblo conserva sin saber el significado, empujado por aquella rutina tan peculiar y caracteristica del hombre primario de cultura. El espiritu del grano, en las faenas de la batida, está representado por el gallo, que en muchos lugares suelen dejar correr por la era y que es perseguido hasta que lo atrapan. En la Conca de Tremp, una vez finalizadas las tareas de batir, el amo de la batida invita a los batidores a una cena suculenta y abundante, que hacen encima de la era y en el cual es obligado comer cabra. Los que toman parte, cada vez que suben el porrón, antes de beber gritan: Por la cabra!

En el Lluçanes llevaban la cabra al campo y allí mismo la mataban y dejaban caer la sangre al suelo, tenian interes en que es extendiese mucho creidos que asi la cosecha que viene seria tanto mejor como más extendida la sangre. En Santa Linya, después de la batida, dejan ir al gallo más viejo del corral por la era. Los batidores lo persiguen, hacen correr y arman con el un gran jaleo. Cuando quieren dar el bullicio por listo, atan al pobre gallo a la cola de la bestia que hace la batida, y la hacen correr tanto como pueden a golpes de látigo. Después de muerto el gallo todo el grupo se lo como como comida de final del trabajo.

En el Urgell, fue costumbre que despues de la batida, comerse un pollo en la era mismol Lo desplumaban encima de la paja, si la era se encontraba cerca de los campos de sembrado y hacian todo lo que podian por extender las plumas. Procuraban pero, que las plumas no se vieran llevadas por el viento fuera del campo y para evitarlo lo tapaban. Creian que aquells plumas fertilizaban el campo y aseguraban en gran manera la cosecha siguiente.

En el Baix Empordà celebraban el final de batida con una merienda de caracoles a la parilla cocidos obligatoriamente encima de una gran hoguera de ramas y paja corta, poco servible que medio encendida la chiquillada extendia por los campos en la creencia que favoreceria la cosecha que viene.

Antiguamente en Castellar del Vallès, se hacia creer a los niños que para celebrar las mieses se comerian un poll moix, o mixó , ser fantastico indefinido que vivia escondido entre las espigas de los campos de trigo cuando comenzaban a ser altas y que se tiraba encima de los niños que se acercaba demasiado a los campos, puesto que tenia la mision de guardarlos y vigilarlos.




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