Title: COSTUMARI CATALA de J. Amades -Juny
Tristania - June 20, 2007 02:35 PM (GMT)
Este mes marca uno de los momentos más importantes y culminantes dentro de la vida de los pueblos de cultura mediterranea, en los cuales el trigo y los cereales en general juegan el papel principal de alimentación i donde hasta los tiempos modernos su escasez o abundancia ha estado la llave del hambre o del bienestar. Junio es el tiempo de la siega:
Pel Juny (Para junio la hoz en el puño).
la falç al puny.
(...)
Las peñas de segadores subian de las tierras planas hacia los lugares trigueros de Lleida pasaban por el viejo camino real de Manresa en la ciudad el Segre. Al llegar a Cunill, entre Calaf i Cervera, que és el ultimo punto desde donde se ve Montserrat por aquel lado, se arrodillaban decian un salve encarados a la montaña i pedian a la Moreneta protección y sobretodo que favoreciese la cosecha siguiente, que les aseguraba el trabajo y el pan para otro año. Venian por tanto a considerar la Mare de Deu de Montserrat como abogada y protectora del fruto de la tierra.
(...)
Por la Terra Alta, durante el tiempo de la siega los segadores creian que no podian sentarse sino en el suelo, y también tenian que dormir en el, casi sin lecho y a pleno aire, puesto que dormir bajo techo molestaba la buena marcha de la faena. Resulta muy interesante este afán de star al maximo en contacto con la madre tierra. Por la Ribera de l'Ebre creen que durante las mieses la tierra se bebe los venenos de las serpientes, los lagartos y de todas las bestiecillas venenosas del campo, para que segadores y batidores puedan hacer su trabajo con todo descanso sin temor de sus ataques.
Habia segadores que tomaban una espiga del primer manojo de trigo que cortaban y se la ponian en el sombrero. Asi que era adecuado se sacaban siete granos y los ponian en el mango de la hoz, creidos que era un amuleto de gran fuerza que volvia a la herramienta invulnerable a los maleficios.
En Lledó adornaban con un ramo bien gemado la primera mula de las que traginaban las cestas del campo a casa. La llegada de la mula portadora del primer ramo de trigo era celebrada con bebida y muestras de alegria.
En Fitó las primeras espigas de un campo semrado por primera vez después de haber desecho el bosque, no las segaban con ninguna herramienta de hierro, ni nada que hubiera tocado fuego; las segaban con dos piedras con cantos picando unas entre las otras. Creian que sino lo hacian así la tierra rechazaba la semilla y se resistia de dejar de ser bosque.
Durante las faenas de la siega y la batida, todas las comidas y bebidas se bendicen, para que no hagan mal a los segadores por más que coman, a fin que puedan dedicarse a su trabajo sin que nada les interrumpa ni perjudique el trabajo.
Generalmente Junio no es ventoso i es poco frecuente el caso durante la siega, pero cuando sopla, el viento desbarata el trabajo. Entre segadores creian ver en el arte del demonio que queria molestarles la tarea i trataban de combatirlo de diferentes maneras. En la Terra Alta blandian los hoces como si segasen el viento mientras soplaba. En el Priorat ponian dos hoces en cruz, con los filos encarados hacia donde soplaba el viento, i en el Penedés le tiraban piedras.
(...)
Cuando el trigo es alto, para estar cerca del tiempo de la siega, se cree que entre las espigas hay un ser invisible que es el amo del trigo, de del cual no conocemos el nombre. Todo lo hace mover de aquí allà como si fuesen olas, la gentes se lo figuran como un mar en el agua del cual se baña satisfecho, i es augurio de buena y próspera cosecha para el año siguiente. No hace falta decir que las espigas se mueven por efecto del viento i como más se mueven mas bien irán las mieses i otras sosechas. Hay que intrepreta el murmullo de las espitas y cree oir frases por las cuales el ser apocrifo que campea expresa su obipion, favorable unas veces i contraria otras.
(...)
En Balsareny dicen que entre las espigas se cria una especie de cuca tan pequeña que ni se llega a ver, la qual es la madre de la pereza y se la llama así. Al pobre segador que tiene la mala ventura de toparsela segando, ella muestra su enojo y le pega una especie de veneno, que no sabe como sacarse de encima, que trae mala gana en hacer nada. (...) La pereza solo puede campear por el trigo a principios de la siega.
(...)
Quien otorga el último golpe de hoz en segar, encarna temporalmente el espiritu del grano i se le hace objeto de distinciones. La siega de las últimas espigas daba lugar a ceremonias curiosas, calificadas comunmente matar la cuca. Uno de los segadores músicos daba vueltas alredeodr de trigo aún sin cortar, tocando la cornamusa, la gralla o la corneta i después los otros lo segaban. Así lo hacian en Guissona i en Jorba. Los de Organyà hacian un baile redondo. Y a veces el amo se ponia enmedio de la redonda pasando el porrón, o bien se dejaba un porrón y lo iban pasando mientras bailaban. También en Calaf, Agramuntell, Cervera...
Por la alta montaña ponentina cuando faltaban pocas espigas por segar los segadores movian grandes griterios, dando a entender que perseguian una cuca y que hacia falta estarse atento para que no es escapase. Así que daban el último golpe de hoz i en batir las últimas espigas, lanzaban un grito intenso y gutural al unísono, de caracter muy primitivo parecido al relincho de un caballo, levantaban los sombreros al aire y se libraban a manifestaciones de gran alegria con frases tradicionales que variaban segun los pueblos y que tendian a significar que habian atrapado y que no se les habia escapado, un ser impreciso e innominado que trataban de coger.
En el bajo Urgell el que cortaba la última espiga se sacaba la camisa por fuera de los calzones i se libraba a saltar y bailar extrañamente enmedio de sus compañeros que hacian un baile redondo a su alrededor al son del flabiol. Acabado el baile el amo tenia que obsequiar al segador con un vaso de vino del mas bueno que pueda encontrar, este vino era calificado el vino de la cuca y se le guardaba cuidadosamente como premio al segador heroe de la muerte de la cuca puesto que así llamaban la accion de segar el último trigo.
Tristania - June 20, 2007 02:37 PM (GMT)
En la Garrotxa hacian el baile de la Cuca fiera. Dejaban sin segar unas cuantas espigas de trigo, con las cuales hacian un manojo que ligaban con cintas de colores diversos y brillantes. Los segadores hacian un baile redondo alrededor de las espigas cantando una canción de la cual decia el estribillo:
Segadla, robadla la espiga dorada,
segadla, robadla a la vista del dragón.
En medio del circulo se paseaba un segador que hacia el papel de dragón. Caminaba con las manos en el suelo y para no pincharse llevaba ligadas a las manos las alpargatas. Sostenia la hoz con los dientes con el filo y la punta hacia fuera. A cada copla nueva uno de los segadores del círculo hacia todo lo que podia por segar de un golpe el manojo. El dragón la defendia con la hoz que mordia. Si se acababa la canción sin haberla podido segar, el dragón se convertia en el héroe de la ceremonia, la segaba él y se colgaba las cintas en el sombreto como signo de triunfo y victoria
(...) -Aquí hay descripciones de "escabechinas sacrificiales" que se realizan/ban en diversos pueblos en los que soltaban a un gallo por el campo y lo matan a golpes de hoz, lo cuelgan... Lo mismo con perros, gatos...
En recuerdo del sacrificio de un gallo para celebrar el fin de la siega, en diversos lugares de altamontaña el final de la siega lo calificamos de matar el gallo.
En Llagostera el último dia de la siega llevaban al campo el buey con el que lo habian labrado, todo adornado de cintas en los cuernos haciendole dar unas vueltas por el campo. Detrás de él iban los segadores saltado y bailando meciendo las hoces. Quando habian paseado bastante lo llevaban enmedio del campo y a su alrededor bailaban una sardana curta al son de la canción de "los tres segadores".
En Besalú los segadores iban detras del buey saltando y bailando y le explicaban que todo lo debian a él, que habia trabajado para que pudiesen sembrar y por eso ellos habian podido segar.
En la Ribera de Ció calificaban al último manojo de cabra i trataban de darle figura hasta lo posible i ponian un par de cuernos o dos bastoncilllos cortos que hacian el oficio y le colgaban un cencerro. Un segador jóven la cogia y daba unas cuantas vueltas por el campo enmedio de las alegrias de sus compañeros.
Diversos pueblos de la Europa meridional creen que el espiritu del trigo está encarnado en una liebre i dan este calificativo a las últimas espigas i se libraban a danzas o juegos para ver si la atrapa. Los segadores de la Lleida alta al acabar de segar las últimas espigas, hacian el baile de la liebre.
En otros tiempos esta corrida respondia posiblemente a la intención de fertilizar la tierra y asegurar una buena cosecha para el año que viene. En el Vallès, así como habian segado el último manojo se sacaban los pantalones i se ponian la camisa por fuera de los calzoncillos y con las hoces en las manos hacian una baile redondo saltando tanto como podian. Creian que como más alto saltasen mejor seria la cosecha de trigo del año siguiente.
(...)
En Fitó hacian una representación pintoresca. Uno de los segadores jovenes, se disfrazaba de mujer y se ponia enmedio del campo, se movia afeminadamente mientras sus compañeros hacian un baile redondo a su alrededor cantando la canción de la Margarideta, que queria representar al del medio el cual iba poniendo de manifiesto las partes del cuerpo que el coro referia en su canción y que él representaba con todo el realismo. Según dice la gente mayor, hace tiempo el papel de la protagonista de la canción, era hecho por la mestressa, a la cual todos los de la peña tenian derecho a tocar libremente, como después se hizo con el segador más joven. Y cuando la mestressa era vieja o demasiado mayor, hacia el papel una hija suya o una sirviente joven. Este juego atrevido quien sabe si puede recordar prácticas encaminadas a procurar la fecundidad de la siembra que viene y asegurar una buena cosecha. Su subido erotismo resulta muy significativo.
En Canyelles en otros tiempos, así que se habia dado el último golpe de hoz hacian el juego de la Patusca. El que habia segado las últimas espigas reunia a los cuatro compañeros más valientes o a los más divertidos, i también a los que habian resultado más cortos de trabajo, los hacia ponerse agrupados, de espaldas y con una o más fajas los ligaba por encima de las piernas i los hacia agacharse y ir a cuatro patas, como si fuersen cuatro bestias ligadas o una con cuatro cabezas y dieciseis piernas. El capitán se subia encima del grupo y animaba a uno u otro, que al ser requeridos por el jinete tenian que caminar y hacer que su compañero de atrás fuese para atras. El resto de los presentes hacian un baile redondo alrededor de esta especie de monstruo, que ir a saber que signifiado debia tener originalmente.
En Menorca, tal como se va reduciendo el trigo pendiente de segar, dicen que encierran la liebre. Probablemente el calificatibo recuerda alguna creencia o ceremonia hoy perdida. Acabada la siega tiene lugar una comida extraordinaria en la era o bajo el emparrado de casa. (...) Acabada la comida hacen baile.
(...)
Los prodigios de la siega vertiginosa se obtienen por la ayuda de unos seres infinitamente menudos, tanto que caben muchas docenas de millares dentro de un dedal. No tienen otra misión ni facultad que la de trabajar a la desesperada y con una rapidez nunca soñada. Estan siempre a las ordenes y bajo la voz de los que los posee, dispuestos siempre en todo momento a hacer las obras más grandes y portentosas que se les pida. Segar un campo, para ellos es cosa tan sencilla que resulta cmparable a no tener que hacer nada. Así uno acaba de mandarles un trabajo, todos sudados y acelerados de tan deprisa que la han hecho, piden con gran deleite otra faena, la cual por extraordinaria que sea la tienen hecha tan pronto como el amo se la ha acabado de mandar y prestamente piden más. Hay que estar vigilante para que se vuelvan a la caja o estuche donde se les guarda, pues de lo contrario irritados por la falta de trabajo matarian al amo sin pensarselo. Estos seres que vienen a ser como una especie de mosquitos o escarabajos son llamanos maneirons en buena parte de la cataluña occidenta; en el Urgell les llaman familiares o familianos, nombre también aplicado más allà de la cadena pirenaica hasta el cantábrico. En Cerdanya los llaman pequeños. Generalmente los guardan dentro de un tubo de agujas o dentro de una cajita de tabaco de esnifar. Los segadores hacen prodigios con su ayuda, los llevan escondidos dentro de una grieta del mango de la hoz, la cual hacen mover mas deprisa que el relámpago.
Por el Pallars, dicen que los que tienen menairons tienen que llevar obligadamente una corbata roja puesto que así lo desean estos personajes. Por estos detalles resulta facil saber quién tiene.
Tristania - June 20, 2007 02:37 PM (GMT)
Antes, cuando los lobos abundaban i constituian un peligro para los
rebaños, habia sido costumbre que en llegar a la montaña los pastores
matesen una oveja i se la comiesen como primera comida para celebrar
la llegada y para que el lobo no se les llevase ninguna cabeza de
ganado. Esta comida equivalia a una especie de conjuro o compromiso de
ajuda para defender al ganado del lobo fuese como fuese. Si alguno de
los que tomaban parte no cumplia so suficientemente bien su obligación
cuando se presentaba el caso era considerado como un mal compañero i
otro oaño lo esquivaban o rechazaban su compañia. Parace que mucho
tiempo allà se habia hecho una especie de juramento de ayuda mútua
encima de la oveja muerta y que no podeian probar sin haber hecho
antes esta ceremonia. En le pirineo oriental la comida se ha
conservado hasta tiempos recientes, pero sin el sentido ritual de
antes.
Los viejos pastores tomaban un gran numero de precauciones para
guardar el rebaño de los lobors. Fué costumbre buscar tres piedrecitas
blancas i planas i enterrarlas a una profundiad de siete palmos,
creian que así el lobo quedaba aprisionado y que de ninguna manera
podia dar ni un paso más allà de donde estaban la piedras enterradas.
Por este procedimiento aislaban i inminizaban los lugareso más
frecuentados por el ganado.
Cuando los viejos pastores tenian que separarse del rebaño, para
guardarlo del lobo plantaban tres palitos alineados en el suelo.
Mientras estuviesen los palitos así clavados en el suelo ningun lobo
se podia acercar cien pasos a lo lejos.
También colgaban un sapo vivo, bocabajo en el tejado de la barraca
convencidos que alejaba al lobo y guardaba a las ovejas de la cojera.
Los pastores de la ribagorça buscaban tres piedras ovoidales, las
enhebraban con un hilo y las colgaban bien cerca de la pleta con la
creencia que no dejaba acercarse al lobo y que preservaba a las ovejas
de la locura y la cabezoneria. Creen los pastores que el ganado de
lana siente la olor del lobo a gran distancia.
Creian los pastores que los animales despues de muertos seguian
ejerciendo parte de sus facultades de cuando estaban vivos. Era
opinión extendida que el sonido de un violín con cuerdas hechas con
tripa de lobo hacia huir al ganado como lo habrian hecho si fuese el
propio lobo. Dentro del mismo plano de ideas se hacian las cuerdas con
tripas de perro, para esquivar a los lobos con su sonido. Creian los
pastores que una piel de lobo puesta encima de una oveja la consume y
se la come i decian que los antiguos adobadors i peleteros utilizaban
la piel de lobo como mordiente de la piel de ganado ovino.
Los ampurdaneses atribuian gran valor a la ruda para guardar el rebaño
de cualquier mal dado y de la acción de la brujas y la ponian cerca de
los lugares frecuentados por las ovejas. Por el Rosellón atribuian
gran vistud contra todo mal a la rosa carlina, la rosa de montaña o la
rosa del sol, sobretodo cuando iban por el camino, cogian una y la
colgaban en alguna oveja. Los pastores lluçanesos para guardar las
ovejas de embrujamientos i pra protejerlas del mal de ojo, si las
creian atacadas, hacian una cruz en la cabeza, otra en el lomo y con
un unguento hecho con (sagí salat), sal bendecida, hojas de ruda y de
romero bien picadas y deshechas y cera.
En dar sal a las ovejas no lo hacen nunca en martes, ni en viernes
porque trae mala suerte al rebaño. La misma cosa creen de darle quando
la luna está al flamenco.
Los pastores crren mucho en la virtud de las ceràunies o piedras de
relámpago, tanto para esquivarlo a él como a las tempestades, bastante
temidas por los pastores y que tanto trasbalsan i asustan al ganado,
como para esquivar el demonio, las brujas y todas sus malas artes.
También creen que las ovejas ven venir el viento desde muy lejos i que
un tiempo antes se ponen contentas y saltan jugando:
Quan salten les ovelles, ven a les orelles
(Quando saltan las ovejas, viento en las orejas)
Entre el costumario pastoral se encuentran rstos desdibujados de una
divinidad animal viviente de los rebaños, determinada como en la
mayoria decasos per las circunstancias del nacimiento o por
caracteristicas corporales poco frecuentes. Los pastores de
Campdevànol i otros nucleos pastorales del Ripollés sntian gran
respeto por los corderos nacidos la noche de Navidad i las llamaban
nadalescus. Parecidamente creian los de Vilaller i de otros lugares de
la Ribagorça. Los rodeaban de todo tipo de miramientos, nunca los
reñian ni tiraban los perros, no los marcaban ni hacian ninguna señal
en la oreja, i los hacian pacer a parte del resto. Se les reservaba la
comida mejor, se los rodeaba de toda clase de atenciones y se los
respetaba hasta que morian de viejos. Su prensencia en el rebaño traia
buena suerte i ventura que se estendia al pastor y al ganadero,
sobretodo se creia que esquivaban los relámpagos y centellas del
rebaño y por su efecto de su compañia no se dispersaba nunca el rebaño
por la tempestad. En el Ripollès y en el Lluçanés creian que la lana
del nadalescus era más buena que la otra y se la ponia, hilaba y tejia
sola porque poseia unas grácias que no se nos ha estado posible
determinar.
A la Jonquera i otros nucleos pastorales ampurdaneses atribuian
gracia a los corderos nacidos el dia de la conversió de Sant Pau, el
25 de enero. Los llaman paus o paues (pablos o pablas) i entre otras
virtudes se les atribuyen la virtud de esquivar las malas fierecillas,
muy especialmente la de impedir que las serpientes vayan a estropear
la leche de las ovejas que crian. También son objeto de todo tipo me
miramientos que a los nadalescus. El color bruno es del todo
excepcional en las ovejas i de aquí tambien que constituya
circunstancia o calidad de deja sagrado. Las ovejas completamente
negras eran rodeadas del mismo miramiento que las de las que hemos
parlado, i se les tenia consideraciones parecidas. Los pastores
terolesos las llamaban moras, i las del valle de Gistain, el Sobrarbe,
las llamaban martas, posible derivación de matra, de la matrae o
madre latina bajo el doble sentido de madre y protectora.
También habian estado objeto de estima especial las cabezas de ganado
estrelladas, es decir las que tenian un apequeña clapa de lana blanca
que destacaba por encima de la cabeza o de la cola. Las que la tenian
en la frente eran todavia más considerados. Los pastores de la
Junquera cuando no tenian ningun nadalescu, ningún pau, ninguna marta
o ningún estelat escogian el más blanco, gordo y bonito de rebaño y lo
consideraban como el padre del rebaño y como si fuese sagrado. Lo
conservaban tambien hasta que no se podia aguantar de viejo, cuando se
moria o creian que lo tenian que sustituir por viejo, su carne era
comida con cierta soleminidad por todos los pastores y su piel era
dobada con todo cuidado y utilizada para hacerse las piezas más
estimadas. Creian que una vez muerta la bestia seguia protegiendo al
rebaño y a los pastores por la sola presencia de su piel. Este carnero
tenia todo el caracter de una divinidad.
La circunstancia del color excepcional consittuye categoria venerable
dentro de diversos ordenes de ideas de las cuales son buen ejemplo la
adoración del buey dorado, o el de las piedras negras, colores
insolitos en bueyes y piedras.
Antiguamente en los grandes rebaños solia haber un carnero viejo que
habia conseguido diversas generaciones de ovejas , era el decano de la
gran multitud i habia acompañado al postor muchas veces en ir a adorar
por los matines de Navidad. Era conocido por el abuelo. Se le
conservaba mientras tenia deleite por subir a la montaña. Cuando el
pastor creia que ja no podia suber mas, lo mataba. Era ley que muriese
en la montaña y que su carne fuese comida nada más que por gente de
zamarra. La muerte del abuelo, en la terra baixa era interpretado como
mal signo pastoral. Lo mataban a la vigilia de volver y era comido por
toda la comunidad de pastores en comida solemne semiceremonial. La
piel era adobada por el mismo pastor i guardada como una joya entre
los pastores.
Entre los pastores lluçanesos cuando una cabeza sufria un accidente
que obligaba a matarlo sin que fuese producido por el susto al ver el
lobo, o por la tempestad, era creencia que se habia estimbado porque
nuestro señor la queria para el y que por tanto era sagrada. Se comian
la carne en una comida ceremonial presidido por el más viejo y
invitaban a toda la pastorala vecina, pero solo pastores, pastoras no.
Comian con unción religiosa. Ofrecian la piel de la victima a la
imagen venerada en la ermita más cercana, con preferencia a la madre
de dios. Estas comidas venian a tener un caracter de comunion pastoral
y los que tomaban parte quedaban unidos por una especie de vinculo
espiritual que los obligaba a defenderse y ayudarse en doso los
trabajos, especialmente en montaña.
La canción del Alabau se hace reson de la comunidad de pastores en
montaña:
Feu-se enrera mala gent, (Haceros atras mala gente,
feu-se enllà, mala canalla, haceros allà, mala canalla
que si jo faig un xiulet que si yo hago un silbido
s'alçarà mija muntanya; se alzará media montaña;
de pastors i rabadans, de pastores y ganaderos
vindràn més de vuitanta. vendràn mas de ochenta)
L'Alabau heroe de la canción decia que silbando haria acudir a
su ayuda muchos pastores i de rabadans. Aparte de les tonadas de valor
melòdico, los pastores tenian todo un repertorio de silbidos
especiales que constituian un vocabulario silbado o codigo de señales.
Los pastores más viejos hacian también la busaroca que consistia en
ponerse las manos junto a la boca haciendo capilla i profiriendo un
grito intenso, prolongado y modulado de manera variable hasta matizar
el sonido de manera convenida y admitida como señales entre gente de
montaña.
Tristania - June 20, 2007 02:40 PM (GMT)
Verano
Según opinión extendida entre los campesinos de los pueblos mediterraneos, ya desde muy antiguo, durante el periodo de las mieses a las vendimias la tierra reposa o duerme del trabajo incesante de todo el año. Abundando en esta opinion, se supone que todo aquello que se planta y todo el trabajo que se hace a la tierra durante este espacio de tiempo no es casi percibido y no comienza a manifestarse hasta que llega el vendimiar.
(..)
La tradición del hombre es esencialmente rural y se necesitará que transcurran todavia muchos siglos para que se borre en su incosnciente la huella de la cultura agraria. El periodo industrial no cuenta o pesa poco dentro de la multimilenaria vida de la humanidad. El tiempo de reposo referido invita al esparcimiento y a disfrutar de los dones que ha obtenido de su trabajo obstinado regando la tierra con su sudor, y se expansiona celebrando el gozo de las cosechas y de las gracias conseguidas como fruto de su esfuerzo: se libra a celebrar fiestas que son calificadas como mayores por razón del papel capital que ocupaban en su concepción de ayer.
El hombre primitivo cree que en los vegetales habita un espiritu de concepción vaga, semidios o genio al menos muy poderoso a quien pertenecen los frutos, de los cuales el hombre no puede apropiarse sin contar con la toleráncia o asentimiento del genio a quien trata de captarse de maneras muy diversas. A la obtención del favor de estas divinidades parece que responden los actos principales que integran el repertorio de las fiestas mayores de los pueblos civilizados; las cuales inicialmente pretendian celebrar el gozo de las cosechas y atraerse el favor del genio.
En el costumari infantil figuran algunos documentos que pueden recordar formulas o prácticas utilizadas para disfrutar de los primeros frutos encaminadas a hacerse propicios los genios vegetales de los cuales eran señores para que no hiciesen daño al comerselos. Los niños del Ripollès en comer una fruta por primera vez en la temporada dicen:
Xec-que-tec-xec,
ja em menjo aquest (nom fruit) -ya me como esta (nombre fruta)
xec-que-tec-xec,
si hi ha una bruixa, -si hay una bruja
xec-que-tec-xec,
jo le'n trec. -yo se la saco.
(...)
Una de las ceremonias caracteristicas de expulsion de malos espiritus anterior a la fiesta de la celebración de la cosecha y del sonsumo de las primicias de los dones de la tierra consiste en bastonea las paredes y el vacio y en un gran repique de bastones con bastones. Quien sabe si nuestros bailes de bastones tan frecuentes en nuestras fiestas, pueden ser un resto. También se cree que los bailes de espadas o de bastones recuerdan ritos de fertilización de los cuales todavia se conservan en pueblos asiaticos agregados a ceremonias agrarias y a fiestas nupciales conducentes a procurar la fecundidad de la novia.
(...)
La costumbre extendida, más ayer que hoy de plantar un arbol en la plaza y de hacer el juego de la cucanya, recuerda juegos propios de la celebración de la cosecha. También parecen responder al mismo sentido mágico imitativo, el orden ce carreras, pilas o torres que levantan los bailarines en acabar algunos biales, como por ejemplo las pilas que coronan el contrapas, ayer tan extendido en las altas valles pallaresa y los bravos castells de la Catalunya nova.
La comida de fiesta mayor siempre solemne y opipara, y dentro de un plan excepcional y unico en todo el año, nada más que comparable al de Navidad, momento así capital dentro del curso del calentario tiene todo el regusto de ceremonia sagrada, de comunion familiar compartida por el máximo número de parientes posibles, con todos los caracteres de comunión de todo el clan o de toda la tribu aplegada en grupos de parentesco, a veces en plena colectividad, como en las ensaladas y bebidas hechas en común en medio de la plaza hasta hace cuatro dias, en diversos lugarcillos de la montaña lleidatana, entre tantos otros; comidas en las cuales muchas veces se tiene gran interes en consumir solo alimentos y bebidas productos exclusivos de la cosecha y del laboreo familiar o de la población; cómidas que a veces se confunden con la danza, durante las evoluciones de la cual se comen cocas o bebe vino i en plan ceremonial que aumenta y valora la comunión.Y se invita al forastero a comer como un acto ritual, por el cual queda asimilado al clan por efecto de la comunión con una misma divinidad. La comida liga y compromete a la observacion e todo un seguido de rituos, la falta de los cuales fuese duramente castigado por la divinidad, mucho más temida que la acción del hombre.
Y durante la alegria de las comidas, las mayoralas del Roser visitan la gran mesa y como las sacerdotisas de ayer cantan canciones encomiásticas por el bien de la madre de dios y las cantan al son del pandero, el instrumento femenino por excelencia, que en casa nuestra solo suena en manos de muchacha; instrumento que tanto figura en las ceremonias de muchoas pueblos, puesto casi siempre en manos de sacerdotisas. Y la Mare de Deu d'argent o de talla, que remata las peticiones puestas encima de la mesa y que hoy visita y preside la comida por unos momentos, ha desterrado los dioses antiguos de las viejas mitologias nórdicas, que visitaban las casas de sus devotos a las horas de las comidas y se sentaban un rato entre ellos, cerca del fuego.
En muchos lugares las majorales llevaban una manzana bien grande con un gran numero de honzas o otras monedas de oro clavadas. Creian que cuanto más oro llevaban, más limosna obtenian y más dinero recogian. La manzana era tenida por los pueblos antiguos como simbolo de la fertilidad y se le atribuian propiedades másgicas en tal sentido; su presencia en esta recolecta, tan persistente como inexplicable puede recordar alguna ceremonia ritual de caracter agrario relacionada con la fertilidad de los campos y con las cosechas.
Tristania - June 20, 2007 02:42 PM (GMT)
La vigilia de San Juan
Hoy es el dia del año más intenso de costumbres y sobretodo de creencias, todas relacionadas con el sentido de maravilla que envuelve la figura del santo precursor. (...)
La mayoria de pueblos de las civilizaciones antiguas el dia de hoy celebraban el solsticio de verano. Es el momento en que el sol se encuentra en el punto más alto de su zenit y cuando es visible por más espacio de tiempo: por tanto es el momento máximo de claridad del sol y el dia más largo del año. El refran nos dice:
Per sant Joan, el dia més gran.
Los pueblos de civilización moderna celebran todavia la fiesta del solsticio cristianizada y conservan un seguido de creencias y preocupaciones que recuerdan tiempos muy antiguos. És general de creer en la virtud de todas las hierbas, que esta noche cobran gracias y valores excepcionales y extraordinarios. Los romanos salian al campo para recoger el gram negre, es decir la verbena, la obtención de la cual esta noche traia venturas y riqueza a desdecir. La costumbre estaba tan enraizado que el nombre del vegetal de maravilla se ha extendido hasta determinar la verbena de hoy.
En el Berguedà creen que mientras tocan las doce, san Juan da una vuelta rapida por todo el mundo y que pasa encima de los tejados con unos pasos gigantes y tan deprisa como necesita para poder dar toda la vuelta a la tierra. No es visible nada más que desde los tejados y passa tan rapido que se hace casi imposible verlo de tanto que corre.
En el Roselló dicen que el precursor baja del cielo y en rápida carrera recorre todo el mundo bendiciendo hierbas, aguas y piedras a su paso y de aquí que todo cobre grácia.
La gente de mar de la badia de Roses cree que el santo bajaba del cielo a las tres en punto de la madrugada de mañana y que se paseaba con ligereza y rapidez por encima de las aguas bendiciendolas con su paso y esto hace que no se hayan producido nunca mala mar ni desgracias en el mar.
La fiesta de hoy tiene cierta paridad con la Navidad, caso comprensible si se tiene en cuenta que las dos participan de la misma circunstancia de confundirse con las fiestas solsticiales. (...) Los dos solsticios el de hoy el del invierno coinciden con el nacimiento de Jesús y de su primo Juan el precursor. Las dos fiestas tienen paridad esencial que el mismo pueblo señala con diferentes creencias. En el Urgell creen que la malva recogida esta noche reflorece por Navidad. Se cree que siete personas de fuera de casa que se ven o tratan hoy tendrán la misma relación por Navidad i a la inversa. También se establece una relación atmosférica entre estos dos dias.
Las fiestas y costumbres de la noche de San Juan recuerdan mucho las palilias romanas o sea las fistas en honor de Palas, que habia sido divinidad del fuego. Durante estas fiestas se creia que las aguas y las hierbas tenian virtud y se encencian hogueras que segun nos contó Ovidio, la gente saltaba tres veces a fin de obtener salud y felicidad. Palas era la diosa de los prados y de los rebaños y se la representaba coronada de laurel y romero. Los pastores escondian laurel y romero entre la hierba que tenia que comer el ganado, para que participase del favor de la diosa y se derivara su protección a los rebaños.
También contó Ovidio que el dia de la fiesta de Palas, dos pastores entreteniendose rascando dos trocitos de higuera, hicieron saltar una chispa y que así fué descubierto el fuego el cual fue dedidaco a la diosa y tomó un sentido ritual y sagrado. Es muy probable que el fuego de san Juan tuviesen que encenderse siguiendo una forma ritual y ceremonial. Hay que tener en cuenta que las palilias se realizaban en abril. Hay algunos pueblos orientales que para San Jorge practican costumbres del mismo orden que los que llevamos a término los pueblos occidentales por el dia de San Juan.
En Grècia comenzaban el año por el solsticio de verano. Celebraban las fiestas dedicadas al dios Apolo durante las cuales encendian grandes hogeras de caracter lustral y purificador, como encendian el quinto dia de nacido un niño, para purificarlo, costumbre que combate Moisés en el Deuteronomio. Se consideraba a Apolo como representativo del sol. Las fallas de San Juan recuerdan las fiestas efesties en honor de Vulcano que celebraban los griegos y que fueron copiadas y continuadas por los romanos. Los efestus corrian en carrera loca con hachas encendidas en las manos y dejaban detras toda una estela de chispas y claridades. Unos juegos parecidos se practicaban también en la Edad Media.
Las fiestas de San Juan en la Edad Media se distinguian en Europa por tres costumbres principales: el encendido de grandes hogueras que los arqueólogos calificaron de fuegos de la alegria; las procesiones por los campos con antorchas encendidas y hacer rodar grandes ruedas de sarmientos y diversos boscajes encendidos. Las hogueras parece que querian aumentar el ardor del sol, precisamente en el momento en que inicia su bajada en el zenit; las ruedas trataban de imitar el disco solar; las procesiones querian llevar a los campos la purificación del aire y el calor, gracias a la cual las semillas germinarian y las cosechas serian abundantes.
Las hogueras
Las masias aisladas suelen encender cuatro, una en cada uno de los cuatro vientos para guardar la casa de enfermedades , ladrones, embrujamientos, y del ataque de malos espíritus. Las gentes que viven perdidas en el bosque como carboneros, bosqueroles, pastores, etc, suelen encender un fueguecillo delante de sus barracas. Parace ser que antes, dentro del nucleo urbano de la ciudad no se encendian hogueras por miedo a que provocasen incendios. Habia también quien nadamás encendia una delante mismo de la puerta, igualmente para evitar la entrada de seres malignos. Parece que dentro de la ciudad tambien fue costumbre enceder fuegos pequeños delante de cada casa. Las grandes hogueras colectivas y ce vecinaje, como podriamos decir, son d'adopción moderna.
En Barcelona, en Gràcia se habian encendido dos grandes hogueras: una el els jardinets y la otra en la plaza dels Josepets. Alrededor de las hogueras y como una especie de valla se disponian un seguido de sillas viejas y atrotinadas, tantas como se habian recogido en en vecindario las ponian para evitar que la gente se acercase demasiado al fuego. Es muy interesante observar que en Bretaña se hacian grandes hogueras delante de las iglesias y se disponian sillas alrededor para que se sentasen las almas que se creia que iban a calentarse. Quien sabe si el inexplicable caso graciense puede recordar alguna creencia parecida.
En Marlès y en otros sitios de los alrededores tiraban a la hoguera todas las hierbas de virtud y remedieras recogidas el año anterior que habian guardado cuidadosamente durante todo un año y las renovaban para el próximo. En Barberá del Vallès se habian tirado, posiblemente con intento purificador, gram negre -verbena- flores de San Juan -hipèrico- y otras tenidas por virtuosas.
(...)
Fué costumbre general coronar las piras con un muñeco de paja de fisonomia masculina, con un sombrero o simplemente con un cabazo. Cuando la hoguera estaba bien cogida, antes de que llegara el fuego al muñeco, los muchachos lo apedreaban para hacerlo caer al brasero. (...)
En las poblaciones en que habian bosques cerca, los muchachos mayores eran los que salian hacer las hogueras y habiendo comido iban a buscar un arbol que plantaban en el punto donde tenian que encender la hoguera para que sirviese de puntal a la pira. A su alrededor amontonaban todo lo que habian recogido de manera que formase un conjunto más o menos armónico, y encima del arbol ponian el muñeco.
Nuestros abuelos creian que tenian que saltar el fuego siete veces, tres de un lado y cuatro del otro y de manera alternada. Hacerlo así aumentaba notablemente la gracia y la virtud del salto, y aseguraba ventura y salud para todo el año. Se cree que si un enfermo del mal que sea, aunque esté a las puertas de la muerte, se siente con fuerzas de saltar por encima de una fuego de San Juan, no muere por lo menos en un año. Así uno puede asegurarse la vida para siempre mientras sienta deleite en saltar por el fuego.
Puede ser el rito de purificación más completo comprendia al salto por encima de las llamas por la noche y las abluciones en el rio o en la fuente por la mañana o al romper el alba, como todavia hacen en Agramunt y otros sitios.
Hay el que da siete vueltas al fuego de San Juan para preservarse el mal de cabeza para todo el año. También disfruta de este provecho quien se lleva a casa una brasa. También algo de metal entre la madera, con lo cual era frecuente que nuestros abuelo clavasen unos clavos a la madera que daban al fuego.
En Espina vessa dicen que las cenizas de la hoguera disfrutan de gran virtud remediera y poseen incluso un don venturoso. De aquí que se frieguen las manos, los pies y la cara para tener buena salud y disfrutar de la buena suerte.
Los pastores del Ripollès habian encendido una gran hoguera y una vez apagada hacian desfilar por encima de las brasas y las cenizas a todo el rebaño. Quando por alguna circunstancia no podian hacer una hoguera lo pastante grande, hacian pasar las mejores cabezas en representación de todo el rebaño. Los pastores de la Jonquera habian hecho una hoguera con vegetales verdes para que al quemarse hiciesen bastante humo, y entonces hacian desfilar a las bestias entre el gran humo para guardarlo de todo mal. En Riu i Martinet recogian tions (troncos viejos) de la hoguera para ayudar a la vacas a tener terneras arrojandolos dentro del agua que bebia. A Esterri d'Aneu, las amas de casa recogen un tió de la foguera encendida en la plaza y antes que no se apague van a enterrarlo en el huerto para evitar que los insectos, gusanos y otros animalillo perjudiquen los cultivos. També a Biscarri i a Ivorra en guarden la cendra per guardar els cultius. A Surroca de les Mines recogian tions de la hoguera para sacarlos al pie de la puerta cuando tormenteaba , a fin de parar la furia de los elementos. En la Vall d'hostoles extienden la ceniza de la hoguera por los campos a fin de alejarse los amlos espiritus, malos vientos y todo tipo de maldades que puedan perjudcar los cultivos y los bosques.
En la Vall d'Aran es creencia que el humo de las hogueras de San Juan hacen sufrir y desesperar a la brujas. Cavalgadas encima de las escobas, vuelan por el aire de aquí para allà, y buscan donde poderse coger y sacarse del efecto de la claridad y del humo de las hogueras. En la Alta Ribagorça creen todavia que los fuegos de San Juan desembroman, es decir, serenan el cielo y limpian la atmósfera de nubes malignas portadoras de la tempestad y los granizos. Y tienen por seguro que si esta noche no encendian hogueras, cada dia granizaria y que ente piedras y aguadas todas las cosechas se perderian.
Habia sido costumbre tirar a la hoguera una buena cantidad de leña verde para que hiciese bastante humo y este invadiese y perfumara a la poblacion a fin de guardarla de maos espiritus, de brujas y diablos. En muchos lugares se procuraba mantener el fuego y el humo toda la noche. En el Alto Vallès es costumbre quemar grandes matas de romero que extendian un aroma muy intenso y sutir que perfumaba todo el espacio. En el Alto Penedès para esquivar a la brujas se tiraba al fuego brotes de romero y tomillo y hojas de laurel bendecidas el Domingo de Ramos. En algunos lugarcillos pirenaicos, especialmente del lado francés habia sido costumbre quemar animalillos y fierecillas en el fuego esta noche: gatos, zorros, serpientes, etc. A finales del siglo pasado todavia se hacia en Banys d'Arlès. Es notable observar que en la vieja Grècia en las fiestas que dedicaban al dios Apolo tambien encendian hogueras y quemaban gatos y zorros. Fué creencia extendida en toda europa que esta noche los brujos , los dragones, los espíritus malèficos y genios de la lujuria celebraban reuniones por los aires, tramaban grandes jugarretas y se libraban a los actos más impúdicos y lascivos Para perjudicarlos se tiraban al fuego a los animales de los que se tenia por aliados.
Las carreras por el bosque
Tristania - June 20, 2007 02:43 PM (GMT)
La virtud de los vegetales
Cuentan por el Bergadà que cada año, al punto de la medianoche, la tierra y el agua se hablan y zazonan para decidir cual de los dos regirá durante todo el año siguiente. El año que gobierna la tierra, las hierbas y todo lo que vive de ellsson más buenos para el remedio, las frutas y los alimentos de la tierra son más sabrosos y alimenticios, las aguas resultan sosas, poco gustosas y menguan en gracia y virtud. El año en que és el agua la que gobierna, en cambio ultiplican sus valores en todos sentidos. El año que gobierna la tiera muere poca gente de caidas y golpes y en cambio muere más ahogada y cuando gobiernan las aguas pasa al contrario.
Por el Penedès creen que San Juan, al bello punto de la medianoche bendice todo el mundo y que apartir de aquella hora, las aguas, las hierbas, los frutos en general y todo lo que se extiende por encima de la tierra cobra gracia y virtud. Se cree que la virtud de las hierbas esta en realción con la fuerza y duración de la claridad de sol que les da gracia y vida. Hasta ahora la ritud de las hierbas ha ido aumentando a medida que el dia iba creciendo y a partir de hoy ira menguando la claridad y la fuerza del sol . Por tanto hoy por ser el dia más largo del año es el momento en que toda planta tiene más virtud.
Las hierbas mas que los otros vegetales han disfrutado des de los tiempos cavernarios de prestigio dentro de diferentes órdenes de ideas. Los primeros hombres que vivian especialmente de la caceria conocian sus propiedades venenosas para envenenar las armas y hacerlas mas mortiferas en atacar la presa. Son en buen numero las hierbas a las cuales eran atribuidas gracias y virtudes de caracter mágico y que se utilizaban en practicas y ritos religiosos, algunas de ellas hoy conservan su credito en este sentido entre la sociedad actual. Las hierbas también constituyeron las base de la medicina primitiva y tanto ayer como hoy el hombre del pueblo se sirve de ellas para curar todos los males. Para que conservasen su virtud no podian ser cogidas sencillamente, sino que habia que tener en cuenta diversas circunstancias y observar determinadas prácticas que aumentaban la virtud en algunos casos o que la mantenian en otros. Las particularidades de la cosecha eran de caracter diverso segun la especie de que se trataba; unas veces se referian al momento del año o del dia; otras, a razones de tipo solar y mas todavia lunar; habia también relacionadas con quien las cogia: de aspecto físico unas y circunstanciales las otras. El extenso costumbrario relacionado con la cosecha de hierbas y otros vegetales la noche de hoy, es activo hasta ahora (...)
Los pueblos antiguos tenian la verbena por sagrado y los romanos quemaban en altares de los sacrificios. Dioscòrides nos dice que si se riega con agua de verbena un comedor, las personas que se sientan en la mesa tienen un gran gozo y disfrutan de mucha alegria. Hoy todavia nuestro pueblo dice:
"Per Sant Joan, a collir el gram" (Por San Juan a recoger la verbena)
Y se cree que deja de florecer precisamente despuès de hoy:
"Passat Sant Joan, no floreix el gram"
Fué costumbre muy extendida, sobretodo en la población rural salir al bosque a buscar vegetales bien aromáticos, de los que no se pasan. Se hacia una cruz y se colgaba en la puerta de casa o de la masia para que la guardase de malos augurios. La cruz quedaba colgada todo el año hasta en San Juan siguiente que era tirada a la hoguera y sustituida por otra.
En Roselló y en Vallespir iban a coger tomillo y romero, los ataban en forma de cruz y los colgaban en las puertas del exterior de las casas. (...)
En Riells, iban a buscar ramas de sauco para colgarlas en las puertas y ventanas de las casas creidos de que traen salud ya que este arbol se bebe el mal aire.
En Cabanelles y en Sant Martí Sesserres, al punto de la medianoche planten un ramo en la puerta exterior de la casa hecho nada más que con flores de San Juan o hiperico; esta formado por dos ramos que forman una cruz.
La rosa carlina cogida esta noche tiene mas propiedades que la que se coge en otros momentos del año. Los campesinos del Pirineo Oriental la cuelgan en la puerta de las masias y les sirve de barómetro. Cuando se abre hace buen tiempo y cuando tiene que llover, se cierra.
En Sant Feliu de Codines iban a buscar ramas de pino que formasen cinco ramitas , las cuales cortaban a la medida y proporcion de los cinco dedos de manera que parecia la mano extendida y abierta. Se las calificaba de mano de Dios, y tenian caracter de amuleto y se colgaba en las puertas para que llamasen a la suerte. Se creia que la mano y la cruz no podian estar juntas porque en vez de hacer bien de esta manera traen desventura.
Las muchachas de Llofriu salian a buscar treboles de cuatro hojas los cuales encontrados esta noche disfrutaban de mucha virtud. La madera de nogal cortada esa noche para hacer las barcas procuraba de cuidado a estas e impedia que se hundiesen, esquivaba las maldiciones y embrujos, daba suerte a bordo y a toda la tripulación.
En la Junquera atribuian gran virtud al muerdago cogido esta noche, pero se creia que quien lo cortaba o arrancaba moria antes de un año. Para obtenerlo hacian a su alrededor un agujero que tuviese profundidad mayor que las raices de la planta. Para detener el maleficio la hacian arrancar por un perro, al cuello del cual ligaban con una cuerda roja que por el otro cabo ataban al la planta. La béstia en quererse escapar, hacia seguirle al muerdago y era creencia que antes de un año moria.
En Llofriu creen que el enebro, el ciruelo, el naranjo y el manzano florecen al bello punto de la medianoche y que quien tiene la ventura de ver explotar sus flores puede estar bien seguro de tener la riqueza asegurada para siempre.
Para liberarse de un mal, sobretodo si los medios no lo entendian, habia sido costumbre dar siete vueltas entorno de un arbol bien cepado y corpulento. Y se creia que se traspasaba el mal al arbol, mucho más fuerte y que este ni lo sentia. Ordinariamente se hacian las vueltas hacia la derecha, es decir siguiendo el curso del sol que generalmente era seguida en los bailes redondos, pero habia quien las hacia de manera alternada, cuatro respecto a la derecha y tres al contrario. En el Solsonés habian rodeado un tronco de una enorme pino que se levantaba cerca de la Torregana, a la sombra del cual también se habia celebrado una feria.
Por el lado del pirineo francés las madres buscan arboles corpulentos y quitan las ramas más corpulentas y pasan a sus hijos por entre el espesor del follaje para guardarlos del mal dado y de encantos, a fin que durante todo un año ninguna bruja no les pueda malmirar ni darles ningún maleficio.
Hay una práctica curativa universal de la cual se conservan numerosas variantes en casa nuestra. Nos referimos a la de curar la rotura de los niños pasandolos por dentro de un tronco de roble rajado. Hay que hacer la operación en el punto de las doce tocadas de la medianoche y mientras dura ete intervalo de tiempo. La forma mas usual en Barcelona requiere la concurrencia de los padrinos de la criatura y ademas de dos actuantes, uno llamado Juan y el otro Pedro. Cada uno de ellos se pone a los lados del arbol. Si el paciente es un niño el padrino hace compañia al Joan y la padrina al Pere, y al contrario si el enfermito es una niña. Así que cae la primera campanada, Pere coge al niño y lo pasa por dentro del roble y lo libra al Joan diciendo:
Joan, aqui us dono aquest infant,
trencat us el dono
En Joan recibe al niño y lo vuelve a pasar otra vez por el roble y lo libra al Pere y le dice:
Pere, l'infant us torno,
curat us el dono
Repiten la operacion tantas veces como pueden hasta que cae la última campanada. Es necesario sin embargo que en acabarse la ceremonia la criatura quede en manos de Joan. Los padrinos solo hacen acto de presencia sin ninguna intervención directa. La ropita del niño mientras dura la ceremonia tiene que estar escondida en un montón de arcilla de manera que no vea el roble, ni el roble la ropa. Hay quien cuelga la ropa en una de las ramas del roble una vez finalizada la operación. Hay otros que con las vendas y fajas del niño, vendan la herida al arbol.
Por el Empordà y por la Selva creen que se puede curarse de la rotura si el paciente va a dormir dentro del tronco hendido de una encina de corchera.
(...)
Resulta remarcable la relación que el pueblo establece entre los sentidos de maravilla de esta noche y los animales, relacion que bien puede recordar las fiestas romanas Palilias. Por el Pirineo ampurdanès creen que la floravia cogida esta noche y colgada en los establos priva de mal a las bestias. En el vallés dicen que la ruda borda (coronil.la) cogida esta noche y pusta en el corral priva que las aves huyan de casa o se pierda. La malva cogida hoy colgada en cas cuadras, establos, corrales... amansa a las bestias, dicen en el Urgell. Por el Ripollés los pastores creen que si se pastorea y se come la hierba mojada por el rocio se immuniza contra el ataque el lobo. También con la hierba de San Juan que ponian en sopas a los perros para guardarlos del ataque del lobo. En el Penedès, creen que comer un brote de romero en el establo guarda a las bestias de pie redondo del mal de pezuñas. Al Ripollès y por el Lluçanès la gente del campo va a coger helecho mojado de rocio y la hacer comer a los cerdos, para que los guarde de todo mal.
A Matamala y a Les Lloses iban a coger romero, espliego, tomillo y otras hierbas aromaticas y hacian un ramito a manera de aspersor. Asi que clareaba se iban a la iglesia a buscar agua bendita y hacian aspersiones por toda la casa, el corral, el establo, el gallinero, para guardarlos de males dados, ratas y otros animalillos nocivos. Los pastores del Lluçanes ataban al cuello de cada oveja un ajo salvaje para que les diese coraje y fuerza en la cabeza para embestir al zorro cuando se acercaba a llevarse algun cordero. En un sentido similar los propietarios de yeguas del Bergadà fregaban con ajo el cuello de las yeguas para que estuviesen atentas si se acercaba el lobo. En Bot y en Prat de Comte iban a coger romero y lo colgaba detras de las puertas de las casas y los corrales para privar la entrada a las serpientes y lagartos que huyen del romero como el demonio de la cruz.
Tristania - June 20, 2007 02:47 PM (GMT)
Las carreras por el bosque
Por los altos valles pallareses la juventud todavia hace arduas carreras por el bosque cargada con arboles enteros encendidos los cuales al xisporrotear atizados por el mismo viento que producen corriento desprenden un torrente de chispas que llenan la misteriosa oscuridad del bosque de fantasticas estelas luminosas.
Quince dias antes, los jóvenes sin casar de Gil d'Aneu van al bosque a buscar escoger y preparar la leña que necesitan para las fallas del dia de la fiesta. La dejan de manera que se seque bién. La chiquillada también va, pero seq ueda más cerca del pueblo para hacer fallas más pequeñas que la de los jóvenes en las afueras del pueblo. Las muchachas también y los obsequian con bebida en premio de la leña que ha sobrado a los chicos. La vigilia de San Juan ellos suben a la cima de la montaña vecina y encienden una gran hoguera alrededor de la cual pasan el rosario. Todos los demàs antes han preparado su falla que consiste en un tronco de pino tan alto y pesado como las fuerzas les permiten llevar. Previamente han puesto encima una tea. Pasado el rosario, cenan mentras esperan sentir el toque de oracion del campanar de Gil i ver la claridad de las primeras hogueras encendidas en la población. Entonces con el fuego de la hoguera encienden sus fallas y se las cargan encimma sostenidas por un baston que les ayuda a solortar el balance del gran tronco. Cargado cada uno con sus fallas, emprenden una rapida carrera através de la población, y yendo por un sendero estrecho que atraviesa el bosque en profuso zig-zag. Aquella larga serpiente de fuego, moviendose y por entre la oscuridad de la noche, ahora exonciendose bajo la espesura de la arboleda ara resurgiendo y chispeando para volverse a esconder, ofrece una visión verdaderamente inmensa y dantesca. Dos casados esperan a los falleros al pie de la subida, para pararlos del impetu que llevan y organizar la comitiva. También las muchachas acompañadas de la copla y seguidas de todo el pueblo salen a esperarlos. Una de ells lleva aguardiente, otra una gan coca y la tercera un cesto de ramitos de flores. Los muchachos comen un poco de coca, beben un poco y reciben un ramito cada uno de manos de las doncellas. Organizan la comitiva que se dirige a la iglesita de San Juan, en las afueras de la población. El muchacho de más edad, que es el que va delante del grupo con su falla marca una cuz en la puerta de la iglesia. Todos los falleros también hacen una cruz en el aire con su falla. Acto seguido todos los falleros dejan por un momento las fallas en en suelo formando una cruz con cada pareja.
El gran gentio presidido por los falleros se encamina hacia el pueglo. En las afueras les espera la música que los acompaña tocando. Los falleros siguen las callecitas del pueblo durante el curso de las cuales encuentran hasta cuatro hogueras que tienen que saltar sin dejar su falla. Llegan por fin a la falla del pueblo, que es la mas alta y grande de toedas. Tene como minimo quince palmos de altura y está coronoada con gran abundancia de brea y buena leña para que queme bastante mas que las otras. Todos los muchachos dejan apoyadas sus fallas de mano dejandolas reposar diez minutos. De tanto en tanto con los bastones golpean las fallas a fin de avivar el fuego. La copla ataca un contrapaso y vuelven a cargarlas y emprenden el camino de la iglesia. El muchacho mayor preside la comitiva, sin abandonar nunca su falla tiene derecho de pasar por allí donde quiere, de hacer tantas vueltas y giros como le plazca, de subirse por allí donde le va bien y todos los otros falleros han de seguirlo y imitarlo.
Llegada la colla delante de la iglesia, todos tiran su falla al suelo y hacen una gran pila que forma una inmensa hoguera. A su entorno los falleros bailan una danza ellos solos y siguiento el ritmo de la tonada levantan y bajan sus bastones. A veces la danza se alarga y cuando bailan más de un baile ya lo hacen acompañados de las muchachas.
En Vilaller y se puede decir que en todos los lugarcillos de la ribera del Noguera, la población masculina se divide en tres grupos: los padrinos de más de 15 años, los de diez a esta edad y los niños desde los siete. Los muchachos suben a las montañas vecinas a hecer grandes fallas, los chicos las hacen mas pequeñas y los van a esperar un trozo allà de la población y los mas pequeños no pasan de las afueras. Los ultimos casados del año encienden grandes hogueras del pueblo que son señal que tambien pueden encenderlas los de la montaña. Los las fallas encendidas encima, bajan montaña abajo en rapida y fantastica carrera, que llena de claridad y chispas toda la oscura montaña y todo el bosque misterioso. Cuando llegan al punto donde les esperan los chicos, las dos collas se fusionan y también los que esperan en las afueras. Después llegan todos corriendo hasta la plaza alrededor de la cual hacen un para de vueltas con las fallas encendidas encima. Despues las tiran todos a la gran hoguera que quema enmedio la cual considerablemente aumentada se convierte en una de proporciones gigantescas. Se cena y hacen un baile alrededor de la hoguera de la plaza.
(...) La fiesta de las vallas similar a las descritas parace que no habia sido exclusivva de estas poblaciones. Habia sido comun en diversas localidades en la Vall d'Aneu, Salàs, Espot, Tirvia, Servi, Ivassare, Esterri d'Aneu, Isil. Por la Cerdanya y por Andorra se rondaba por los campos y por los huertos con manojos de hierbas encendidos y chisporroteantes corriendo tanto como podia, cantando:
"Rates i talps, fugiu d'aquí abans de demà al matí"
(Ratas y topos huid de aquí, antes de mañana por la mañana")
Y cuentan de un chico muy travieso que en vez de huid de aquí dijo venid aquí, y al punto aparecieron todas las ratas y todos los topos del munco que se le hecharon encima y se lo comieron en un momento. Todo el vecindario tuvo un gran trabajo para liberar los campos de aquellas malas fieras.
Las ruedas de fuego
De este aspecto del costumari relacionado con el fuego es del que menos restos
encontramos entre nosostos y al mismo tiempo las ruedas son tan típicas como las hogueras y las carreras. Por los pueblos nórdicos de la vieja Europa sobretodo los irlandeses y los escoceses se deoraban grandes ruedas de leña bien seca y compustible, ruedas que una vez encendidas empujaban montaña abajo haciendo rodar manozos de vegetales encendidos y describiendo con ellos circulos en el aire. Sólo encontramos resos en la Vall d'Aran y en Andorra.
En la Vall d'Aran, el dia de mañana plantan un arbol bien alto en la plaza o en las afueras de la población, segun los lugares allí se quedaba hasta la tarde de hoy que le calavan fuego y constituia la hoguera. Lo llamaban aro. Los niños hacen aros pequeños que llaman aritos con troncos y medidas variables segun las fuerzas de cada uno. A la entrada de la oscuridad el señor rector seguido por toda la chiquilleria proveida cada uno de su arito sale a las afueras y bendice el aro y los aritos infantiles. Seguidamente se prende fuego al arbol. Con su llama encienden los niños los aritos y se extienden por los campos y por los bosque haciendolas girar tan rapido como pueden, com si fueran ruedas. El trocito de arito que queda por quemar es enterrado en los huertos y los campos, para que favorezca las cosechas y esquive los gusanos que se comen los frutos y perjudican los cultivos.
En Andorra hacen fallas con corteza de Alamo y con la primera piel del Abedul. Las hacen rodar por el aire mientas estan encendidas con una rapideza vertiginosa y producen el efecto de una rueda chisporroteante que extiende claridad y fuego por el infinito. Estas fallas encendidas enmedio de la oscuridad de los bosques destacan fantasticamente y producen un efecto verdaderamente dantesco. La chiquilleria andorrana, haciendo girar la rueda encendida cantaba:
Més peres que fulles, més peres que fulles
(más peras que hojas, más peras que hojas)
para que los manzados, perales y otros frutales se cargasen de fruta.
Por la región de Montserrat la chiquillada encendia trenzas de ajos en las brasas de la hoguera y corrian por los campos haciendolos girar cantando. Asi mismo las viejas mestressas de casa recogian un tió encendido de la hoguera y lo hacian rodar tan deprisa como podian a fin que xispara y establecian una relacion entre las chispas y sus lugares del huerto que creian que serian tanto mejores cuando más xisporroteaba el tió.
Tristania - June 20, 2007 02:48 PM (GMT)
La virtud de los vegetales
Cuentan por el Bergadà que cada año, al punto de la medianoche, la tierra y el agua se hablan y zazonan para decidir cual de los dos regirá durante todo el año siguiente. El año que gobierna la tierra, las hierbas y todo lo que vive de ellsson más buenos para el remedio, las frutas y los alimentos de la tierra son más sabrosos y alimenticios, las aguas resultan sosas, poco gustosas y menguan en gracia y virtud. El año en que és el agua la que gobierna, en cambio ultiplican sus valores en todos sentidos. El año que gobierna la tiera muere poca gente de caidas y golpes y en cambio muere más ahogada y cuando gobiernan las aguas pasa al contrario.
Por el Penedès creen que San Juan, al bello punto de la medianoche bendice todo el mundo y que apartir de aquella hora, las aguas, las hierbas, los frutos en general y todo lo que se extiende por encima de la tierra cobra gracia y virtud. Se cree que la virtud de las hierbas esta en realción con la fuerza y duración de la claridad de sol que les da gracia y vida. Hasta ahora la ritud de las hierbas ha ido aumentando a medida que el dia iba creciendo y a partir de hoy ira menguando la claridad y la fuerza del sol . Por tanto hoy por ser el dia más largo del año es el momento en que toda planta tiene más virtud.
Las hierbas mas que los otros vegetales han disfrutado des de los tiempos cavernarios de prestigio dentro de diferentes órdenes de ideas. Los primeros hombres que vivian especialmente de la caceria conocian sus propiedades venenosas para envenenar las armas y hacerlas mas mortiferas en atacar la presa. Son en buen numero las hierbas a las cuales eran atribuidas gracias y virtudes de caracter mágico y que se utilizaban en practicas y ritos religiosos, algunas de ellas hoy conservan su credito en este sentido entre la sociedad actual. Las hierbas también constituyeron las base de la medicina primitiva y tanto ayer como hoy el hombre del pueblo se sirve de ellas para curar todos los males. Para que conservasen su virtud no podian ser cogidas sencillamente, sino que habia que tener en cuenta diversas circunstancias y observar determinadas prácticas que aumentaban la virtud en algunos casos o que la mantenian en otros. Las particularidades de la cosecha eran de caracter diverso segun la especie de que se trataba; unas veces se referian al momento del año o del dia; otras, a razones de tipo solar y mas todavia lunar; habia también relacionadas con quien las cogia: de aspecto físico unas y circunstanciales las otras. El extenso costumbrario relacionado con la cosecha de hierbas y otros vegetales la noche de hoy, es activo hasta ahora (...)
Los pueblos antiguos tenian la verbena por sagrado y los romanos quemaban en altares de los sacrificios. Dioscòrides nos dice que si se riega con agua de verbena un comedor, las personas que se sientan en la mesa tienen un gran gozo y disfrutan de mucha alegria. Hoy todavia nuestro pueblo dice:
"Per Sant Joan, a collir el gram" (Por San Juan a recoger la verbena)
Y se cree que deja de florecer precisamente despuès de hoy:
"Passat Sant Joan, no floreix el gram"
Fué costumbre muy extendida, sobretodo en la población rural salir al bosque a buscar vegetales bien aromáticos, de los que no se pasan. Se hacia una cruz y se colgaba en la puerta de casa o de la masia para que la guardase de malos augurios. La cruz quedaba colgada todo el año hasta en San Juan siguiente que era tirada a la hoguera y sustituida por otra.
En Roselló y en Vallespir iban a coger tomillo y romero, los ataban en forma de cruz y los colgaban en las puertas del exterior de las casas. (...)
En Riells, iban a buscar ramas de sauco para colgarlas en las puertas y ventanas de las casas creidos de que traen salud ya que este arbol se bebe el mal aire.
En Cabanelles y en Sant Martí Sesserres, al punto de la medianoche planten un ramo en la puerta exterior de la casa hecho nada más que con flores de San Juan o hiperico; esta formado por dos ramos que forman una cruz.
La rosa carlina cogida esta noche tiene mas propiedades que la que se coge en otros momentos del año. Los campesinos del Pirineo Oriental la cuelgan en la puerta de las masias y les sirve de barómetro. Cuando se abre hace buen tiempo y cuando tiene que llover, se cierra.
En Sant Feliu de Codines iban a buscar ramas de pino que formasen cinco ramitas , las cuales cortaban a la medida y proporcion de los cinco dedos de manera que parecia la mano extendida y abierta. Se las calificaba de mano de Dios, y tenian caracter de amuleto y se colgaba en las puertas para que llamasen a la suerte. Se creia que la mano y la cruz no podian estar juntas porque en vez de hacer bien de esta manera traen desventura.
Las muchachas de Llofriu salian a buscar treboles de cuatro hojas los cuales encontrados esta noche disfrutaban de mucha virtud. La madera de nogal cortada esa noche para hacer las barcas procuraba de cuidado a estas e impedia que se hundiesen, esquivaba las maldiciones y embrujos, daba suerte a bordo y a toda la tripulación.
En la Junquera atribuian gran virtud al muerdago cogido esta noche, pero se creia que quien lo cortaba o arrancaba moria antes de un año. Para obtenerlo hacian a su alrededor un agujero que tuviese profundidad mayor que las raices de la planta. Para detener el maleficio la hacian arrancar por un perro, al cuello del cual ligaban con una cuerda roja que por el otro cabo ataban al la planta. La béstia en quererse escapar, hacia seguirle al muerdago y era creencia que antes de un año moria.
En Llofriu creen que el enebro, el ciruelo, el naranjo y el manzano florecen al bello punto de la medianoche y que quien tiene la ventura de ver explotar sus flores puede estar bien seguro de tener la riqueza asegurada para siempre.
Para liberarse de un mal, sobretodo si los medios no lo entendian, habia sido costumbre dar siete vueltas entorno de un arbol bien cepado y corpulento. Y se creia que se traspasaba el mal al arbol, mucho más fuerte y que este ni lo sentia. Ordinariamente se hacian las vueltas hacia la derecha, es decir siguiendo el curso del sol que generalmente era seguida en los bailes redondos, pero habia quien las hacia de manera alternada, cuatro respecto a la derecha y tres al contrario. En el Solsonés habian rodeado un tronco de una enorme pino que se levantaba cerca de la Torregana, a la sombra del cual también se habia celebrado una feria.
Por el lado del pirineo francés las madres buscan arboles corpulentos y quitan las ramas más corpulentas y pasan a sus hijos por entre el espesor del follaje para guardarlos del mal dado y de encantos, a fin que durante todo un año ninguna bruja no les pueda malmirar ni darles ningún maleficio.
Hay una práctica curativa universal de la cual se conservan numerosas variantes en casa nuestra. Nos referimos a la de curar la rotura de los niños pasandolos por dentro de un tronco de roble rajado. Hay que hacer la operación en el punto de las doce tocadas de la medianoche y mientras dura ete intervalo de tiempo. La forma mas usual en Barcelona requiere la concurrencia de los padrinos de la criatura y ademas de dos actuantes, uno llamado Juan y el otro Pedro. Cada uno de ellos se pone a los lados del arbol. Si el paciente es un niño el padrino hace compañia al Joan y la padrina al Pere, y al contrario si el enfermito es una niña. Así que cae la primera campanada, Pere coge al niño y lo pasa por dentro del roble y lo libra al Joan diciendo:
Joan, aqui us dono aquest infant,
trencat us el dono
En Joan recibe al niño y lo vuelve a pasar otra vez por el roble y lo libra al Pere y le dice:
Pere, l'infant us torno,
curat us el dono
Repiten la operacion tantas veces como pueden hasta que cae la última campanada. Es necesario sin embargo que en acabarse la ceremonia la criatura quede en manos de Joan. Los padrinos solo hacen acto de presencia sin ninguna intervención directa. La ropita del niño mientras dura la ceremonia tiene que estar escondida en un montón de arcilla de manera que no vea el roble, ni el roble la ropa. Hay quien cuelga la ropa en una de las ramas del roble una vez finalizada la operación. Hay otros que con las vendas y fajas del niño, vendan la herida al arbol.
Por el Empordà y por la Selva creen que se puede curarse de la rotura si el paciente va a dormir dentro del tronco hendido de una encina de corchera.
(...)
Resulta remarcable la relación que el pueblo establece entre los sentidos de maravilla de esta noche y los animales, relacion que bien puede recordar las fiestas romanas Palilias. Por el Pirineo ampurdanès creen que la floravia cogida esta noche y colgada en los establos priva de mal a las bestias. En el vallés dicen que la ruda borda (coronil.la) cogida esta noche y pusta en el corral priva que las aves huyan de casa o se pierda. La malva cogida hoy colgada en cas cuadras, establos, corrales... amansa a las bestias, dicen en el Urgell. Por el Ripollés los pastores creen que si se pastorea y se come la hierba mojada por el rocio se immuniza contra el ataque el lobo. También con la hierba de San Juan que ponian en sopas a los perros para guardarlos del ataque del lobo. En el Penedès, creen que comer un brote de romero en el establo guarda a las bestias de pie redondo del mal de pezuñas. Al Ripollès y por el Lluçanès la gente del campo va a coger helecho mojado de rocio y la hacer comer a los cerdos, para que los guarde de todo mal.
A Matamala y a Les Lloses iban a coger romero, espliego, tomillo y otras hierbas aromaticas y hacian un ramito a manera de aspersor. Asi que clareaba se iban a la iglesia a buscar agua bendita y hacian aspersiones por toda la casa, el corral, el establo, el gallinero, para guardarlos de males dados, ratas y otros animalillos nocivos. Los pastores del Lluçanes ataban al cuello de cada oveja un ajo salvaje para que les diese coraje y fuerza en la cabeza para embestir al zorro cuando se acercaba a llevarse algun cordero. En un sentido similar los propietarios de yeguas del Bergadà fregaban con ajo el cuello de las yeguas para que estuviesen atentas si se acercaba el lobo. En Bot y en Prat de Comte iban a coger romero y lo colgaba detras de las puertas de las casas y los corrales para privar la entrada a las serpientes y lagartos que huyen del romero como el demonio de la cruz.
Tristania - June 20, 2007 02:48 PM (GMT)
(...La virtud de los vegetales)
Hasta hace cuatro dias que la cirugia casera se servia de puas y espinas vegetales para reventar y pinchar bultos y tumores, tanto del hombre como de las bestias, y en montaña todavia esta en uso entre pastores, saludadores y adobadores, sobretodo para curar animales. Probablemente d aqui se derive el credito remediero de los arbustos espinosos en general, en especial del Arce blanco. En Riu i Martinet esta noche iban a buscar arbustos espinosos y los colgaban en las puertas de las cuadras, establos, corrales y gallineros creidos que guardaban a las bestias de contraer enfermedades.
Las viejas catasplasmeras creian que podian hacer cataplasmas aplicables a cualquier mal, con siete hierbas diferentes, recogidas estanoche puestas en agua de siete fuentes o de siete pozos tenidas tres dias a sol y sereno.
Por los lugares de Lleida iban a coger ruda borda, creyendo ue tenerla guarda de brujas, malos espiritus y maleficios y encantamientos. En Riells tienen al Nogal como madriguera de brujas y se cree que bajo el se celebran reuniones y conciabulos, de aqui que la sombra de este arbol sea fatidica y mortal y que la gente se guarde de ella. Nada más se puede acercar uno de noche o en horas que no haga sombra. Se creia que el que esta noche se pasaba un buen rato sentado al pie de su tronco estaba inmunizado durante todo el año de la acción maléfica de este arbol. Se cogian hojas para todo el año para remedio y para tintoreria casera, también para esquivar las pulgas puesto que es creencia que si las tocan quedan enganchadas sin poder saltar y se mueren; de aquí que se pusiesen hojas de nogal debajo de las camas y en los dormitorios.
La rosa silvestre o englantina, es obra del demonio; sus raices llegan hasta el infierno, y a veces el demonio sube por una de estas flores cuando sube a la tierra. Por su virtud diabólica está inmunizada contra los relámpagos, y esta noche por tierras de Vallespir y Conflent iban a cogerla y la ponian en la puerta de las casas como pararayos.
Al punto de la medianoche se hace un ungüento de gran virtud para curar del mal dado, mal de envidia y otras dolencias por el estilo. Se hace con ruda cogida la noche de hoy a esta misma hora del año anterior, haciendo una pasta con Llard (no sé que hierba és, ni en castellano) Sagí (tampoco lo sé -¿alguién lo sabe?) salado y polvo de culebra blanca bien picada.
En Figueras habian puesto debajo del cojín hojas de Espinavet (?)cogido esta noche para esquivar brujas y de tener sueños agradables.
En Linyola procuraban rogar un puñado de trigo que llevado enciama guardaba de embrujos y males dados puesto que las brujas no podian encantar sin haber contado antes los granos, y como no les era posible hacerlo tenian que abandonar su propósito.
En La Selva de Mar recogian Abedul para hacerse escobas que tenian la virtud de sacar los espiritus, las brujas y el mal dado cuando se barria. Las muchachas casaderas ampurdanesas salian a buscar la buenaventura y otras hierbas de critud cuando no encontraban creian que alguna bruja las debia haber encantado y para encontrar muchas de estas hierbas se ponian alguna pieza de ropa alrevés: las medias, el pañuelo, el delantal o la falda.
En Campdevànol y en Combrèn buscaban hinojo y lo ponian en el agujero de la cerradura para parar el paso de las brujas y del mal espiritu.
En Cerdanya habian buscado con avidez ramas de manzano que tuviesen ramitas de tres manzanas y las cogaban encima de la puerta creidos que chupaban a las brujas que suelen viajar camufladas en el viento cuando hace empujones. Cuando caia una manzana, por efecto del viento o por lo que fuese suponian que era signo que habia muerto una bruja chupada por la manzana y corrian a quemarla para que ninguno se la comiese puesto que se habria embrujado.
La ruda cogida al punto de la medianoche tiene gran virtud para parar las brujas de entrar a los corrales, malmirar y encantar a las bestias. Colgada de la puerta de los corrales de cabras no deja entrar a esquilar a las cabras y por tanto no pueden hacer el granizo. Es opinión extendida que las brujas para hacer las piedras de granizo necesitan piel de cabra que utilizan como nucleo de la piedra. Para poder hacer una granizada necesitan primero esquilar a las cabras para poder tener material para poder hacer el granizo. Se cree que si se pone una piedra de granizo encima de una moneda bendecida o simpremente encima de la palma de la mano, la piedra se funda y queda el pelo que le ha servido de eje. Siempre se se produce una granizada fuerte la gente de montaña lo atribuye a las brujas y cree adivinar el rebaño o conjunto de cabras que han esquilado para obeter el pelo necesario.
Se cree que las brujas dicen:
"El Romaní no es pot sofrir" (El romero no se puede sufrir)
en alusión al romero bendecido que se quema cuando hay tormenta y que se cuelga por puertas y ventanas.
Esta noche se cortaban las ramas de avellano y de sauco para hacer bastones de bruja, los cuales en manos de ellas, adquirian gracia y virtud brujeril y la otra gente los utilizaba para defenderse puesto que con un solo golpecillo tenia la virtud de matarlas.
En Castellar del Vallès iban a cortar ramas del arbol de la virtud (agnus castus?) pera hacer bastones de cien leguas que tenian la propiedad de sacar el cansacio del caminante que lo llevaba por más horas que caminase. Las hojas de este arbol cogida esta noche puestas debajo del cojín tenia la vritud de apagar la llama amorosa y de mantener la castidad.
Si se ponen siete brotes de enebro dentro de siete cucharadas de aceite y se bebe la noche de San Juan siguiente, se cobra ingenio para hacer todo tipo de oficios y todo tipo de trabajos. Se cree que el dia de hoy y el de la Ascension son los mejores del año para sembrar toda semilla y para plantar todo arbol para el verano, puesto que enraizan, crecen y fructifican con mayor rapidez. En Tarabaus, en la Garrotxa enterraban un gato muerto en la raiz de los arboles frutales que daban poco rendimiento, para despertarles la actividad y peque hiciesen más fruto.
En el Camp de Tarragona coronavan los arboles frutales invadidos por las hormigas o por otros insectos de tierra no voladores. La costumbre consistia en rodear la parte baja del tronco con una franja o tira de paja a manera de ceñidor que dificultaba el paso y acceso a las hormigas. En coronar los arboles tenian que recitar una formula de encantamiento que tenia dejes muy arcaicos y parecia recordar alguna practica ritual de la cual puede constituir así mismo un recuerdo la idea de la coronación.
Ir por el bosque ofrece sus peligros. Es creencia de todo el año que la mujer que pisa una borraja queda embarazada. Este peligro esta noche se acentua y resulta muy arriestado frecuentar lugares donde crece esta hierba, virtud singular de la cual todavia se canta:
"Una herbeta es cria al bosc,
la borratja anomenada,
donzella que la trepitja
de seguit torna embarassada"
Se atribuye a la madera de roble y de encina heridos por el relampago divrsas gracias y virtudes cuando es cortada esta noche, y a veces dentro de todo el espacio de tiempo comprendido por la luna de San Juan. Se cree que esquiva los rayos, aleja los accidentes y llama la suerte. Salva de los naufragios, impide que las ruedas de carro vuelquen, también para ruedas de agua y también para barricas de vino. Se creia la mejor para hacer los bastones de matar brujas, puesto que con un leve golpecillo habia suficiente. En las casas se utilizaba también para suerte, para guardarse de ladrones y traideores, salvase de peleas, de verter sangre de persona y de todo otro mal, sobretodo de relámpagos y centellas.
En Esparraguera hablan de una flor de San Juan que florece al punto de la medianoche. Quien la puede coger tiene el bienestar asegurado toda la vida, sin llegar a ser rico, ni pobre. De dentro de la flor salen serpientes, lagartos, dragones y otras bestias, y se siente crujir de cadenas, gemidos y malas palabrotas. Es necesario cogerla con una pieza de lana nueva con siete dobreces.
En cada avellanar hay un avellano al que durante el espacio de tiempo de carer las doce de la noche una de las ramas se vuelve toda de oro. Quien la encuentra y la coge tiene la ventura asegurada para toda la vida.
La gente vieja de Ripoll creia en una hierba de virtud que nada más era encontradiza esta noche, puesto que desde que se ponia el sol hasta que volvia a salir a la mañana siguiente, nacia, crecia, florecia, granava y moria y extendia su semilla hasta volver a nacer el año siguiente esa misma noche. El que llevaba una hoja de esta flor encima se volvia invisible si le convenia, adquiria la gracia de ver dentro de las personas y de las cosas, que se volvian transparentes a sus ojos como si fuesen de cristal podia leer el futuro en las nubles y en las estrellas y entendia el hablar de las bestias. Hace muchos años que este vegetal de maravilla se ha perdido.
En Espolla y Campmany creen que esta noche al punto de las doce hay encinas que gimen -de cada siete una-. Escucharlas da escalofrios y la gente del bosque procura no oirlas porque es de mal augurio.
La Tila es necesario cogerla estanoche, si se coge en otro momento del año, el tilo llora, murmura o reniega. Igualmente hay que hacer con la Camamila y la Balsamida. Por el Penedès creen que esta noche es malo subirse a los arboles, especialmente a los frutales. Dicen que está la muerte escondida entre el ramaje y que se tira encima del que va a estorbarla. Por el Urgell, cren que hay arboles que gozan de la gracia de hablar. Todos dicen nada más que una frase interesada. Los Nogales: "No me pegueis tan fuerte!"; los Olivos hablan así: "Que no se me suba nadie encima que esté demasiado gordo". Los arboles frutales en general se exclaman porque se les estira mal la fruta y se les hace daño, suelen decir: "No me estireis tanto, ni tan fuerte". Y así por el estilo.
Esta noche los arboles de los cementerios y los cercanos cantan una especie de cantos muy tristes e imponentes. Parece como si cantasen por el bien de las almitas de los que descansan en su lado.
Tristania - June 20, 2007 02:49 PM (GMT)
La gràcia del agua
Durante las horas de oscuridad de hoy hasta mañana i especialmente el momento del tránsito de un dia y otro, se cree que las aguas estan poseidas de virtudes especiales exclusivas de esta noche. Al entorno de esta creencia se producen algunas costumbres que pueden recordar usos lustrales del tiempo en que toda noche de hoy se movia dentro de un plan liturgico y ritual gentilicio. Y como una extensión de la gracia atribuida al agua también se supone en el rocio de la madrugada.
Por el Berguedà se cree que al punto de la medianoche de todas las fuentes cae la flor del agua y quien la puede coger tiene aseguradas la riqueza, la ventura y la salud. Esta flor como dice bien su nombre está hecha de agua y contiene toda la esencia y toda la virtud del liquido, concentradas y notablemente aumentadas. Es tan sutil que cogerla es muy dificil puesto que no se consegue verla y menos cogerla y cuando se la tiene no se sabe tratar con cuidade, se deshace como un líquido. Quien ha conseguido cogerla y no sabe conservarla recibe un gran perjuicio, porque la flor se gira contra el y le vuelve en desventura todo lo que le habria dado en suerte y felicidad.
Las muchachas de Ripoll creian que podrian convertirse en goges o encantades (es decir hadas) y disfrutar de todas las gracias y virtudes inherentes a estos seres privilegiados, bebiendo agua de siete fuentes recogidas esta noche desde que sonaban las doce hasta la salida del sol, agua hervida con hojas de encina herida por el rayo, cogidas asimismo esta noche.
Lavarse la cabeza esta noche guarda de la migraña. Nuestros abuelos iban a remojarse la cabeza bajo el chorro de la Font de Sant Joan, que habia en la riera de este nombre, adosada a las paredes del edificio del viejo Hospital de Santa Marta, esquina en la calle de la avellana. Iba tanta gente que todo y que se limitaban a poner momentaneamente la cabeza en el chorro, siempre habia una gran congrecación esperando turno. La gente iba a mojarse la cabeza, el brazo o la pierna en el surtidos del viejo Passeig de Sant Joan, qeu sustituyó hasta ahora al jardín del Palau de Belles Arts. Asimismo se habian ido a remojar a la fuente del Passeig de Gràcia y al que más tarde se construyó al pie del monumento del gran navegante Galceran Marque, en la vieja plaza dels Framenors, llamada hoy del Duc de Medinaceli. Se creia que bañarse en aquella fuente traia salud y ventura.
Por la Terra Alta, hacian el Aigua de Sant Joan. Iban al rio a buscar agua con un cántaro nuevo. Lo llenaban una parte y tiraban dentro una buena cantidad de hierbas, cogidas esta noche. Eran preferidas las hierbas fuertes de aroma: el romero, el tomillo, la lavanda, el anís y otros. Se las tenia que poner en infusión antes de salir el sol y dejarlas siete dieas al sol y a la serena. Este agua servia para hacer remedios . Solian intervenir en su elaboración diversos vecinas que después se la repartian.
En Barcelona, habia sido costumbre sacar agua de mar con almejas bien grandes, para tirarselas unos a otros. Se creia que traia suerte, tanta más cuando más remojado era el resultado y mejor si la remojada provenia de una persona de sexo contrario. En el continente y en las Baleares, es costumbre que a medianoche la gente se busque y se remoje con agua contenida en jeringuillas y que tire agua por la ventana, con intento de mojar a los que pasen. La juventud de Vimbodí se junta en la hoguera con gran jaleo y con cubos y jeringuillas se mojan unos a los otros.
Nuestras abuelas, después de haber cenado, se guardaban bien de apagar el fuego, ponian un poquito de agua a calentar y al dia siguiente, al levantarse la tiraban por la ventana procurando de que extendiera juchao, creidas que al tirar el gau sacaban de casa la malaventura. Solian hacerlo cada noche, pero habia quien solo lo hacia hoy, convencido que valia por todo el año.
Esta noche es la mejor de todas para encontrar las corrientes de agua subterraneas y para descubrir tesoros enterrados. Los saurins la consideran la mejor para ejercer su cometido, sirviendose de la varita de avellano que siente el gua y el oro por más profundo que estén enterrados. Antiguamente en este dia, los saurins no podian con tanto trabajo y tenian por cierto que las prescripciones de encuentros de aguas y minas hechas esta noche nunca fallaban.
Por el Empordà los que querian hacer un pozo plantaban un sarmiento al punto donde deseaban abrirlo, encima ponian un poco de lana, o de cañamo, o lino o de algodón. Si al dia siguiente lo encontraban humedo, creian que encontrarian agua en grado a la humedad del material.
La gent vella de la Terra Alta que se sentia afectada por un mal que los medicos no entendian y que no sabia como encontrar remedio, acudia al santuario de Fontcalda del término de Gandesa y pedia a la riera inmediata a dicho santuario que le tomase el mal y le devolviera la salud a cambio de una coca en forma de corazón que le ofrecia saludando y hablandole en los siguientes términos:
"Deu lo guard, lo sinyor riu: (Dios lo guarde señor rio:
este coc li donaré esta coca le daré
per que vosté es quedo el mal si usted se queda el mal
i a mi em dono el bé" y a mi me dá el bien)
Tenia que dirigirse al rio , arrodillado y mientras hablaba tenia que tirar la coca al rio. La ceremonia comportaba todo un formulismo que podia recordar el ritual de un culto oscuro y antiguo a los genios fluviales. Una vieja ermitaña y guardiana del santuario, parecida a una sacerdotisa iniciaba a los pacientes en las reglas que tenian que observar durante la practica, y procuraba hacer las cocas utilizadas en la ofrenda.
En Manlleu i Roda de Ter, antiguamente los años de mucha sequia habian realizado un procesion que desfilaba a orillas del rio para pedir agua. Este genero de procesiones fluviales destinadas apedir la lluvia habian sido comunes entre diversos pueblos románicos.
En el Ripollès la gente iba a bañarse y procuraba hacerlo en lubares donde hubiesen robles. Al desnudarse se colgaba la ropa en las ramas del roble y creia que así, mientras se bañaba el arbol comunicaba a la roba su fuerza y bravura, los cuales se extendian a quien se la ponia una vez salido del baño.
Es creencia extendida que si en el punto de caer la primera campanada de medianoche, se ponen los pies dentro del agua, sea de mar, de estanque o de alguna correinte, tiene asegurada la salud para todo el año. La práctica no és eficaz si se baña uno en bañera. Por efecto de la creencia, la gente esta noche iba a bañarse. Esta costumbre antes muy extendida ha dado origen a diferentes proverbios:
"Per Sant Joan el primer bany."
"Qui no es banya per Sant Joan,
no es banya en tot l'any"
"Per Sant Joan, carn a la mar."
"Bany de Sant Joan,
salut per tot l'any."
Nuestros abuelos, antes antes de antrar en el agua, cogian nueve palitos, esperaban nueve olas y a cada una le tiraban un palito como una especie de sacrificio, y hecha esta ofrenda se tiraban al mar creidos que no tenian que temer ninguna desventura.
Es creencia extendida que los caballos no pueden bañarse, porque se ahogan , pero esta noche estan inmunizados de todo daño y pueden hacerlo, incluso les reporta salud y ventura. El caballo bañado esta noche no se desboca ni tropieza, no cae ni deja carse al jinete que lo monta durante todo una año.
En Vilanova i la Geltrú, las mujeres familiares de pescadores y marineros quemaban una escoba bien grande y nueva y tiraban las cenizas al mar para procuar la ventura de sus maridos, padres y hermanos y de guardarlos del peligro de la mar. Esta costumbre singular parece incluir la idea de un sacrificio. Muchos pueblos barbaros actuales practican todavia sacrificios dedicados a las divinidades de la mar.
Los viejos pescadores de las playas cercanas al Cabo Norfeu, la mañana de hoy tenian interes en pasar delante de esta punta, en hacerlo plantaban los remos rectos encima del fondo de la quilla y saludaban las dos rocas que se levantan al borde del mar en aquel parage rocoso, monolitos que parecen de origen megalítico.
Según una tradicion, son unos jóvenes que encantó una sirena cierta noche de navidad cuando se dirigian a la misa del gall en el monasterio de Sant Pere de Roda, pusto que se habia enamorado de ellos y no queria que fuesen a misa, y según otra tradicion son las tre piedras que servian de tres pies a la paella de un gigante que llegaba a las nubes, que cogia todos los peces del mar y que los habria hecho desaparecer, sino se la hubiesen quitado de delante (la paella), aunque la tradición no explica como. Una vez hecha la salutación la gente de la barca bebian una tirada de buen vinito, comian una coca azucarada de Sant Joan, y tiraban al mar la ropa vieja que tenian que tirar por inservible, al mar delante de las rocas. La costumbre también parece incluir la idea de un sacrificio, quien sabe si dedicado al genio que dominaba y regia aquella punta de tierra para que al propiciarselo no dificultase el paso, o de agradecerle no haber puesto dificultades. Entre los marineros se habia estilado librarse a manifestaciones de gozo al haber salcado un pso dificil: atravesado un estrecho, dominado unos acantilados, doblado un cabo, o pasado de un mar a otro; com tambien lo debian haber hecho nuestros marineros al pasar el estrecho de L'Estartit entre la costa i las Islas Medes, o bien al pasar las Illes Formigues,...
Hoy es el unico momento del año que el agua de la Falconera, rio subterràneo que desemboca en el mar por debajo de las montañas de El Garraf, no hierve i es de temperatura normal, de manera que se puede nadar sin riesgo de morir quemado por el gran calor del agua. Bajo el lecho de este rio se esconde un gran tesoro patrimonio de una sirena, reina y señora de aquellos parajes, guardado por un dragon feroz. Una vez un pescador de Vilanova, se enamoró de la sirena, a la cual también le gustó el i se disponia a casarse. El dragón tomo forma de gentil muchacho, se hizo amigo del pescador y le dió un brebaje que le dijo eran para enamorar todavia más a la sirena. El muchacho desconfió i hizo como si se lo bebiera, pero tiró el zumo al mar i se convirtió en el rio de agua hirviente de que hablamos.
Tristania - June 20, 2007 02:50 PM (GMT)
Las riquezas y los tesoros
Esta noche de maravilla es la unica del año en la que dan resultado determinadas practicas encaminadas a la obtención de riquezas y al descubrimiento y encuentro de tesoros.
Decian que el que se hacia una buena hartada de caracoles era favorecido por la ventura y rápidamente se hacia rico. Creian tambien que si al punto de la medianoche clavaban tres clavos en el suelo del balcón, o de la ventana, abajo en la calle se oian gran numero de gatos y perros que hacian aullidos escalofriantes sin que hubiese ninguna bestiecilla. Al levantarse al dia siguiente, se encontraban tres pilas de onzas de oro alrededor de cada cabeza de clavo.
En el Urgell creen que de cada diezmil gallinas, una pone esta noche. Dentro del huevo hay un anillo de maravilla y de fortuna. El que puede cogerlo tiene la felicidad y la suerte aseguradas para toda la vida. Este huevo se funde y se vuelve humo si no se lo coge antes de salir el sol. Los jóvenes solian vigilar las aves del corral, para ver si alguna gallina ponia huevo de maravilla y podia adquirir fortuna con su posesión.
Está muy extendida la creencia en la virtud maravillosa del helecho. Se cree que florece y da semilla al mismo tiempo, justo durante el breve espacio de tiempo que suenan las campanadas de medianoche. Quien quiera obtener todo tipo de venturas y riquezas a lo grande, y sobretodo quien quiera atraerse simpatia amorosa de tantas mujeres como le plazca, es necesario que recoja y conserve la semilla de helecho. Ha de buscar un helecho antes de la noche de hoy y saber bien su situación, para ir completamente a oscuras la noche de San Juan. Se ha de sentar al pie de la hierba y esperar que toquen las horas maravillosas. El helecho es avaro en prodigar su fruto, asi que si nota que alguien la espera emana un sueño profundisimo que hace dormir profundamente a quien se acerca. Hay que ir prevenido con un jarrón de agua para irse refrescando manos y cara mientras se espera. Para recoger la semilla hay que ir con un pañuelo de seda rojo y lo bastante grande como para hacer siete dobleces. Así que empieza a florecer y granar, se siente un ruido escalofriante y terrible, unos chillidos, crujidos y sonidos pavorosos que tratan de asustar al que quiere coger el fruto de la planta. Si se asusta y huye, esta perdido puesto que siempre caerá y planearán encima suyo la pobreza y la desventura más desgarradoras.
Por la Terra Alta creen que en cada termino según unos, i por cada partida, segun otros, hay una olivera que mientras tocan las doce, hace siete flores, las cuales al momento se convierten en siete olivas, que se funden al punto de caer la última campanada si no se las coge. Si las cogen, se conservan igual que las otras. El que pueda poseer una oliva de estas tiene asegurada la salud, la felicidad y la fortuna por toda la vida.
Entre los pastores del Pirineu oriental era creencia que la oveja que esta noche pasaba por encima de un tesoro enterrado o de una mina de oro, cambiaba de color y que la lana le cogia un tono dorado muy bonito. Llevados por esta creencia toda la noche hacian pasear al ganado de aqui para allà para ver si cambiaba de color y les revelaba un tesoro oculto.
Todo metal que esta bajo tierra es de propiedad del demonio que esta celoso y dificulta su búsqueda, hoy como está con trabajo asistiendo a las asambleas de brujas que se hacen en todas partes, uno se puede aprovechar. Para buscar un tesoro es bueno llevar un cirio encendido en la mano, que nos servirá de guia para encontrarlo. A medida que uno se va acercando la llama parpadea, chisporrotea y cuando llega al punto justo donde se encuentra la llama se apaga en seco.
En Martinet de Cerdanya cuentan que un año el demonio, que corria por la montaña para revisar los grandes tesoros que tiene enterrados, perdió su sombrero, que era el que le daba la virtud para reconocer los lugares donde tenia las riquezas escondidas y de recordar la manera de desenterrarlos. El que esta noche encuentre el sombrero del demonio, perdido entre el bosque, poseera la llave de descubrir y encontrar inmensos tesoros bajo tierra.
-siguen algunas leyendas de castillos, tesoros y princesas encantadas...)
Hadas, duendes, sirenas y otros seres fantásticos
Por los rieras y riberas del Ebro creen arriesgado rondar esta noche por el despoblado, por el peligro de encontrarse con los gambutzins y las cucales, seres miticos, poco definidos que solo campean en las horas de plena oscuridad, la cual parece que vienen a personificar. Una canción tortosina referente a esta noche nos habla de la caceria de gambutzins:
"Esta nit fa bona nit (Esta noche hace buena noche
per agarrar gambutzins; para coger gambutzins
tu aguantarás la taleca tu aguantarás la bolsa
i els aniré ficant a dins" y los iré metiendo dentro.)
Por la costa empurdanesa también temen salir demasiado por el bosque por miedo de las llufes, pesonajes tan míticos e imprecisos como los que tienen su sede por la Conca de l'Ebre. Por la Vall de l'Horti el Solsonès creen que pasean los pertenidors, almas en pena que por algun malhado no han podido entrar en el cielo y van errantes por la tierra, repitiendo lastimeramente todo aquello que sienten, y por eso se cree que no hace de buen cristiano el gritar o hablar en parajes donde la voz resuene, por tal de no hacer desesperar a los pertenidors.
A Collbató hacen creer a los niños que esta noche, de las cuevas de salitre de la montaña de Montserrat, sale el Marmajor, personaje del miedo, especie de papu que se lleva a los niños para comerselos, que siempre lleva los bolsillos llenos y que de tantos que se lleva, le cuelgan y rebosan los niños por todas partes. Así hacen que la chiquilleria no pasee esta noche por el despoblado.
Otro sujeto fantastico de la mitologia de San Juan, era el conocido por la feram, asimismo propio de la ribera del Ebro que rondaba detras de las mujeres, les estiraba de las faldas, les decia palabrotas deshonestas y cuando tenila la impresión de haberlas asustado se les reia a grandes carcajadas. Hay quien dice que era invisible, mientras que otras lo creian infinitamente pequeño, tanto, que nisiquiera se adivinaba bien la forma.
Per la Castellania, la Terra Alta, el Mestrat i els Millars sortien a rondar els nyitos o nyitols, seres menudisimos que entraban dentro de las personas por los agujeros de las orejas, enseguida entraban hasta el cerebro y roian la memoria, u uno se quedaba como encantado y en estado de plena inconsciencia. Por la Junquera, el Bolú, el Pertús i Cantallops creian que sta noche y la de Navidad salia la malabestia, un animalazo terrible y feroz de forma continuamente variable que se estiraba y se encogia y que tan pronto era pequeño como muy grande.
Nuestras abuelas creian que esta noche salia l'amoreta que volaba ligera para poder dar la vuelta al mundo sin parar de tirar lancitas o piedrecitas y la chica que podia coger una encontraria siempre a los galanes. Los muchachos del tiempo de nuestros abuelos creian que hoy la fortuna rodeaba todo el mundo encima de una rueda voladora y que aquel que se la encontraba o tan solo verla en su enloquecido rodar tenia la suerte asegurada toda la vida.
En la cima del Pedraforca se reunen todas la brujas del Bergadà, del Cadí, de las Fonts del Llobregat, de la Cerdanya y de otros parajes cercanos, y hacen un gran bailes, al son de una canción que dice:
"Alfàbrega i valeriana, (Alfabrega: Albahaca)
menta i ruda,
salven tota criatura.
Ruda i valeriana,
menta i alfàbrega,
tot ho cura i tot ho salva"
Y el maestro cabrón, salta i baila enmedio de la redonda, contesto en tono de rèplica en cada pasada:
"Més val l'orella d'os, (Más vale oreja de oso...)
que ho cura i salva tot."
Por la región del Montserrat piensan que el demonio tiene tras grandes cuernos en la testa; la del medio es luminoso y en su clarida se mueve toda la reunión. Acercarse a estas reuniones es muy peligroso. Nadie goza de atreverse. Solo una vez, un sastre jorobado se atrevió y por el se sabe lo que pasa. Todo el paraje que las brujas hacen servir para bailar, se alfombra de ruda, albahaca, valeriana y salvia y ells hacen una buena cosecha luego para hacer sus remedios, maleficios, encantos y sobretodo sefuicios y encantamientos para hacerse querer.
A Sentfores dices que por allí por donde pasan las bruajas a una hora a la redonda encantan todas las plantas y a cada paso nace un mataparent o otra seta venenosa. Todos las setas que uno encuentra salen por efecto de las danzas de las brujas durante esta noche.
En Andorra creian que las brujas se libraban desenfrenadamente a la danza. Se juntaban todas las de aquella parte del Pirineu cerca del estanque d'Engolasters i bailaban desnudas del todo, enmedio de gran algarabia. Formaban tres circulos concentricos y a cada cadencia de la tonada las redondsas se acercaban y las bailarinas se daban aun golpe bien fuerte detrases con detrases. La juventud sobretodo, para poder ver una danza con bailainas dan finas de ropa, hacian hacia la cima d'Engolasters, pero enseguida eran descubiertas por unas vigilantes que llevaban una larga caña encantada, con la cual nada más tocarlos los dejaban convertidos en grandes gatos negros que participagan en la danza loca, habia bailarines que llevaban incluso dos gatos. Mandaba la danza el demonio más rubio de toda la demoniada, el cual tocaba un flabiol y un tamboril.
En la Plana de Vic, el Congost i el Montseny creen que los malos espíritus de todos aquellos lugares se juntan en magna reunion y danzan locamente. Hacen un baile redondo y los musicos bailan encima de les Agues, del Matagalls, de l'Home Mort, del Brull, de Morou o del Turó Gros. Las brujas en sus asambleas llevan un gran rebaño de sapos que les hacen de consejeros. A las nuevas, para iniciarlas les hacen guardar los rebaños de sapos a fin que sientan sus razones y consejos y se acostumbren a sus tratos y conversaciones.
Las brujas se untan los sobacos con ungüèntos o baldo de bruja que componen con carne de colgado, niños vivos con preferència no nacidos, mijo negro y verbena, todo bien cocido dentro de una gran caldera donde caben siete brujas. Para inflamar la hoguera bailan a su entorno furiosa y desesperadamente. Este caldo les da la facultad de poder volar, volverse de la especie de animal que quieres, hacer oráculos y todo tipo de maleficios. Los pastores del Lluçanes creian que hay brujos que tienen la facultad de volverse lobo y que si quieren pueden ser un dia hombre y otro lobo, o bien persona de dia y bestia de noche. Para saber si un lobo es o no un brujo hay que darle una bastonada entre los ojos; si no es lobo, al momento se volverá hombre. Los perros mastines que antiguamente guardaban los rebaños, en cuanto encontraban un lobo lo primero que hacian era atacar antre los ojos y más de una vez habia pasado inmediatamente que la fiera se convirtiera en hombre. Habia brujos que disfrutaban de la facultad de volverse cabras, jabalies, osos y aun de otras bestias grandes del bosque o de la montaña.
Las brujas de Lluçanés adoptaban forma de gatos para introducirse más facilmente por las casas y apoderarse de aquello que les convenia(piezas de ropa, calzado, agujas y por el estilo) para poder embrujar y dar mal, no por robar dinero ni objetos de valor. También decian que esta noche tomaban forma de perdiz.
Esta noche se puede uno convertir en brujo, nada más es necesario al punto de la media noche, ir a un cruce de cuatro caminos, bien desnudo, hacer siete volteretas en cada uno de los cuatro vientos y así que se cae al suelo de da voltereta vigesimoctava, ja será brujo.
Los vecinos de las poblaciones cercanas al Cap de Creus que querian hacerse brujos o brujas acudian en secreto a los megalitos que se levantan en el Cap Norfeu, conocido por los Muchachos Encantados, se desnudaban del todo, invocaban al demonio, se frotaban tres veces con las piedras, acercaban los labios y pronunciaban unas palabras misteriosas dirigidas al genio o demonio de la roca; enseguida escuchaban poniendo la oreja, esperando la respuesta y segun era esta se daban por admitidos y consagrados en el arte de la brujeria. En Sant Pol acudian desnudos cerca del mar tiraban tres piedras al agua y llamaban al demonio de la mar, que no es el mismo que domina la tierra y entraban en tratos para estar a su servicio. Creen en Reus que se puede uno convertir en brujo poniendose una camisa de uno que lo sea y cuanto más sucia mejor, si es de bruja todavia más eficaz si tiene el periodo. Los que deseaban iniciarse en las artes brujescas, durante este tiempo buscaban ponerse en relacion con las lavanderas, para poder obtener camisas sucias de brujos.
En Llofriu ls que querian hacerse brujas acudian a la playa bien cerca del golpear de las olas, se desndaban completamente y dodaban encima de la arena hasta completar siete veces alternadas. Durante las vueltas pronunciaban cieras oraciones, si nadie las habia visto y la practica quedaba bien secreta se habian convertido en brujas, de lo contrario quedaban como antes. Las brujas del Prat del Llobregat buscaban por la montaña serpientes y lagartos bien grandes y largos, los guardaban con todo cuidado. Hoy los mataban a golpes de caña, creian que los diversos trozos no paraban de moverse hasta que se encontraban y volvian a juntarse, se sacaban augurios y pronosticos de la forma y el tiempo que tardaban ajuntarse. la creencia que si uno parte un reptil en trocitos, estos vuelven a juntarse y la bestia revive es comun en diversos pueblos, y puede constituir un resto de ofidomancia de los pueblos clasicos que trataba de predecir el futuro sirviendose de serpientes.
Esta noche los brujos y gentes que gozaban de dones y gracias de maravilla se libraban a hacer y componer ruedas de la fortuna. Antiguamente habian tenido forma de (virola) montada en una mesita especial Consistian en una aguja que giraba encima de un circula al otrno del cual habia escritas unas frases breves que trataban de contestar la consulta. Habia de dos tipos: una de marcado caracter amoroso y otras que intentaban interrogar a la suerte. Eran explotadas por feriantes que dejaban hacer tres preguntas por un sueldo.
En la Garrotxa i por el Ripollès creen que el duendecillo que cada noche visita las casas, una vez está listo de endrezar la cocina y las diversas mecanicas que las fantasias populares le atribuyen, se entretiene en hacer rodar una piedrita mas o menos redonda, que el mismo lleva para que le sirva de juguete y que cada dia se llava con mucho cuidado y gran celosia de no perder. Poseer una pedra de follet comporta ventura y riqueza sin limites. Nada más que esta noche en todo el año hay posibilidad de poderse apoderar de una. Por efecto de ser la noche que es, el diminuto ser está un poco atolondrado y uno puede hacerlo huir precipitadamente sin haber cogido la piedra, haciendo mucho ruido. Pero la prueba es peligrosa puesto que si se da cuenta de las intenciones que han provocado el ruido, se lleva la piedra y maldice la casa, encima de la cual cae la malasuerte más terrible.
Tristania - June 20, 2007 02:50 PM (GMT)
En el Lluçanès creen que cada familia tiene un follet (duendecillo) protector, el cual vela por su prosperidad. Cada noche se pasea por la casa y recoge las miguitas de pan y todas las otras aprovechables y las guarda cuidadosamente. Si algun dia la casa pasa miseria, el duendedillo les hace llegar de manera y forma inpensadas, todoaquello que ha recogido expresamente para poder ayudar a la familia precisamente en momentos de angustia. Si la familia es disparatada y malgastadora, el follet los abandona y no quiere saber nada. Este personaje pequeño como un grano de mijo, es invisible y por más que uno se esfuerce, no hay manera de verlo. Hay quien ha visto miguitas de pan y otras miguitas que mudan de sitio, que parece que caminen solas; no es así: es el follet el que se las lleva, pero como que es invisible hace el efecto de que son ellas mismas que se mueven. Este follet solo se hace visible al punto de la medianoche de hoy, entre la ceniza del fuego, pero como que le sabe mal ser visto, si se da cuenta de que hay quien le ve, se enfada y no vuelve mças. Por ganas que se tenga de verlo es aconsejable que renuncio para no perderlo.
En el Ripollès las casas que visitaba el follet i se querian aliberar, esta noche procuraban robar tres puñados de mijo para extenderlos por la cocina cuando creian que iban a tener visita del famoso personaje. Su interès en provecho de las casas no le permitia distraerse y con todo afan se ponia a recoger el mijo, pero como que tiene las manos agujereadas, tal como lo recogia del suelo volvia a caer, i aburrido en ver que no conseguia salirse de la empresa se iba y no volvia más. Esta creencia es común en diferentes pueblos de Europa.
Se habian puesto piedras grandes en la base de la hoguera para propiciarse el follet y conseguir que no enfureciera y no molestase con sus travesuras, a veces molestosas a los habitantes de las casas que visitaba. Era creencia que después de apagada la hoguera de San Juan, los follets invisibles se juntaban y danzaban a su entorno, se sentaban en consejo en las piedras alrededor de las brasas y se comunicaban el nombre de las casas que no les trataban suficientemente bien con el fin de hacerles sentir el peso de su enojo.
En Surroca de les MInes y en Brugueran creen que esta noche los follets se juntan bajo las setas, especialmente de aquellos la copa de los cuales forma un acapucha o cucurucho. Hay que abstenerse ce coger setas si se encuentran caminando por el bosque, para no enfurecer a los follets y no atraer su enojo.
En el Lluçanès creen que los follets viven dentro de los juncos y que tienen su casa en las partes sedosas de estos arbustos donde entran y de donde sales por la parte blanca de la punta. Los viejos carreteros que deseaban tener un follet que le protegiese los animales y que les hiciese estar gordos y traer salud, además de estirarles y peinarles la cola y la crin, esta noche iban a coger juncos para ver si acertaban con uno que fuese la casa de un follet y tomase la protección de sus animales.
En el Ripollès creen que esta noche salen por las montañas y por los parajes despoblados unas lucecitas que llaman joanets, las cuales son como una especie de personas muy pequeñas, pequeñas en forma de lucecita que guardan grandes tesoros enterrados. Su presencia en un paraje revela la existencia de un tesoro escondido por allí cerca. Si alguien se acerca, aquellos hombrecitos se tiran encima de el, gritando furiosamente, maldiciendole y anunciandole mil desgracias y desventuras, para que no les descubra el secreto. Lo muerten, pellizcan y, si no consiguen asustarlo, le entran por dentro de las orejas y lo queman.
En el Lluçanès las doncellas tienen recelo de ir esta noche por despoblado, por miedo de encontrarse con una especie de mochuelos que hablan y que suelen predecir a la gente que ven, las desgracias y desventuras que le esperan toda la vida. Nunca dan nuevas ni pronosticos agradables, siempre predicen desastres escalofriantes, que más vale no saber.
La gente de mar cree en la existencia de un follet en forma de pajaro, calificado de moixonet. Es blanco como la leche, sale de dentro del agua. Su presencia es augurio de buena pesca y fortuna en la mar durante todo un año. Sale con preferencia esta noche. Para probar si son objeto de su favor, los pescadores viejos no dejaban de salir a pescar y de calar.
Es creencia general que esta noche las encantades, las mujeres de agua, goges, aloges y otros seres fantasticos femeninos, sacan y extienden la colada, blanquísima como la nieve, al pie de las bocas de sus cuevas y madrigueras, y cerca de las aguas de las cascadas donde viven. El mortal que consigue coger una pieza de ropa de las encantadas tiene la felicidad y la riqueza aseguradas para toda la vida. De diversas casas que han prosperado de manera poco comprensible para el vecindario, la gente dice que han podido obtener unas servilletas o una sabana de las encantadas.
La gente de montaña del Pirineu Oriental creen muy peligroso acercarse al estanque de Lanós, por miedo de quedar encantados. Las mujeres de agua de este estanque, esta noche celebran unas grandes orgias. Todas las aguas echan una claridad que ilumina todos los alrededores del lago. De los palacios del fondo donde viven las gentiles hadas suben harmoniosos cantos, sonidos de instrumentos, chocar de copas y vajilla y sobretodo unas grandes carcajadas. El pobre mortal que embobado con tanta musicay por el gozo del bullicio y la alegria, quien se atreve a acercarse se siente absorbido por las aguas, que le atraen irresistiblemnete y queda encantado para toda la eternidad, sin poder salir nunca del fondo de las aguas. La llegada de un nuevo encantado es recibida con grandes carcajadas, que hacen retumbar todos los picos del lugar. Y corren más peligro de ser encantados los hombres que las mujeres.
En el tiempo de las encantadas,la reina de las del estanque de Lannós, en el Canigó, se enamoró un galante muchacho de Ambeig, en la Cerdanya y le prometió felicidad para todas la vida si se queria casar con ella y ir a vivir en su placio encantado de bajo el estanque. El muchachó dijo que sí y ella le dijo que mientras fuesen a casarse que no se girase por más que escuchase ruidos y crujidos, el muchacho le prometió no hacerlo, pero así como se pusieron en camino aparecieron de no se sabe donde un rebaño de bestias extrañas que se pusieron a aullar, y como hacian unos gritos tan feroces, el muchacho no pudo resistir la tentanción de girarse, al momento, el y todas las bestias quedaron encantadas y transformadas en piedra y todavia hoy se ven convertidas en un grupo de pedruscos de formas extravagantes en las afueras de Ambeig. Esta noche las piedras se volvian bestias, y quien las hubiese cogido quedaria rico para toda la vida.
La gente vieja de Banyoles temia acercarse cerca del estanque cerca de las Estunes por miedo de encontrarse con las goges , aloges o encantadas que vivian en los agujeros abiertos en aquel mazizo rocoso, porque su relacion la noche de hoy traia desventura.
Por el Pirineo maritimo, los años que esta noche hace buena luna, dicen que todas las hadas de la gran cordillera, se juntan en magna asamblea en unas rocas cerca del mar, o en una cima bien alta desde la que se vea el mar. Hacen grandes bailes redondos, presididos y dirigidos por su reina la encantada Estarella y cuando el corazón les dice que es suficiente de bailar se extienden cada una a su tierra, convertidas en una nubecita azul, graciosa y sutil Toda la tierra por donde pasan y que tocan por danzar queda bendecida y la suerte se vierte. Un lugar preferido para estas asambleas habia sido la montaña de Verdera, por los alrededores de este nombre y del monasterio de Sant Pere de Roda.
Por la Costa Brava y por L'Estartit creian que esta era la gran noche para atrapar y ver sirenas, porque acudian en grupo a Bagur para contar los granos de arena de las dunas de la playa. Para moverse con más desenvoltura sacaban unos velos de color del mar y peces que llevaban. El muchacho más arriesgado que solia coger un velo de sirena contaba con el corazon de su dueña y la riqueza y la felicidad le sonreian toda la vida. También se veia a la reina de las sirenas que vivia en un palacio encantado bajo las islas Formigues, cerca de Palamós. Como reina se distinguia de sus vasallas por un gran anillo de oro en la cola, la posesión del cual traia felicidad y riquezas sin medida y un don de entender el habla de los peces que lo hacen con la cola, y de penetrar todos los secretos y misterios de la mar.
Los pescadores de la badia de Roses dicen que la reina de las sirenas vive en un palacio encantado hecho de vidrio, que tiene la entrada por una cueva toda de coral rosado abierta muy abajo de las islas Medas, esta sirena como reina lleva un anillo de oro en la cola grueso como el brazo de un hombre. El que se lo pueda quitar sera rico y feliz toda la vida. La boca de la cueva que manda al palacio encantado de la sirena esta guardada por una hoguera inmensa que quema bajo el agua y que no se apaga nunca; solo se extingue al sonar las doce campanadas y se puede entrar en el tiempo justo , pues así que dejan de sonar vuelve a encenderse la hoguera y quemar como nunca.
Los abuelos pescadores de la Mar Vella de Barcelona, creian que hoy se hacia visible el hombre de la mar, ser extraño que de dia era una persona como las otras y a la entrada de la noche se tiraba al mar y tomaba segun unos, forma de pez y segun otros, continuaba siendo un hombre extravagante con el cuerpo cubierto de almejas, y algas en lugar de pelos. Como que vivia tanto en tierra como en mar, sabia todos los secretos del mundo.
En el Ripollès, dicen que en el punto de las doce, del agujero del Sant Ou, en el Montgrony, sale el alma condenada del Comte Arnau, que se escapa del infierno a caballo de un corcel negro como el pecado, rodeado de fuego y que echa centellas ychispas por nariz y boca y seguido por una inmensa manada de perros locos y de todo tipo de condenados y encantados como el, vuela por los aires, corren como endemoniados, detras de una presa fantastica e invisible, la cual quieren atrapar y cazar, y solo ven ellos y nadie más y les corre eternamente por delante, y les hace desesperar sin que nunca la puedan coger, presa que correrá y perseguirán mientras el mundo sea mundo. El campesinado del Ripollès teme encontrarse en despoblado al punto de medianoche por miedo de encontrarse con la cavalgata infernal, puesto el que la ve se siente empujado por un aire irresistible y se encuentra transportado más allà del cielo y sin conciencia de lo que le pasa, sigue detras de la larga procesión voladora que va detrás del mal conde y queda encantado y condenado a volar por el cielo por siempre jamás. Más de un muchacho atrevido que no creia que eso fuese verdad y que no ha mirado de huir al ver la cavalgata se ha encontrado confuso y nunca más se ha sabido de el.
La creencia en cacerias infernales y fantásticas es común en muchos pueblos de Europa, que igual que nosotros esta noche las ven como vuelan por el espacia, a parte de diversos otros momentos del año.
También esta noche, florecia la hierba manaironera, la cual producia una semilla menudisima que se convertia en maneiro, seres infinitamente pequeños dotados de una resistencia y un afan por el trabajo que los hacia aptos para llevar a buen termino las empresas más fantasticas y mas inmensas en una abrir y cerrar de ojos. De tanto trabajar, sudan como unos desesperados y la sudor los regala tanto que por donde trafican lo dejan todo hecho un mar. En montaña, de la gente ha prosperado mucho y de manera poco entendedora, se dice que tiene un grupito de manairons que le hacen el trabajo a desdecir y que así han podido conseguir grandes empresas que le han hecho rico en cuatro dias. No se sabe de nadie que haya adquirido los manairons cogiendolos directamente de la herba manaironera. En cuanto a la forma de los manairons, no hay unanimidad de pareceres. Hay quien cree que son unos hombrecillos como nosotros pero infinitamente pequeños; otros creen que son una especie de gusanitos y toda via los hay que los creen unos escarabajos. Los manairons también se llaman familianos o petits (pequeños) en Catalunya, diables boiets (loquitos) en les Balears y berruguets en Eivissa. Esta hierba y la sosecha de su fruto singular tienen las mismas caracteristicas que el helecho.
En Figueres envolvian un huevo con siete crines de Cola de Caballo y lo ponian al calor del hogar. Al cabo de un rota salia un diablillo que se ponia al servicio de su amo y lo ayudaba en todo y por todo. Era tan pequeño que habia que guardarlo en un canutillo de agujas, parecidamente a los manairons.
En el Maresme, el Montnegre, la Selva i l'Empordà creian que los tres toque del angelus: el matinal, el del mediodia y el vespertino, tenian por objeto alejar y guardar de las goges, de las encantadas y de las mujeres de agua, tanto por efecto del valor preventivo del sonido de las campanas como por las oraciones que se decian y recordaban el toque referido.
La creencia en el poder extraordinario durante esta noche, de brujos e diblos y todo tipo de malos espiritus es universal. También se cree que a partir de hoy para menguando en poder, tal como el sol declina. Se ha creido ver cierta relación entre esta creencia y la predició hecha por sant Joan del fin de Satanàs.
A parte de las creencias referidas, existen todavia otras de diferentes ordenes. Por efecto del sentido de maravilla de esta noche y la creencia que:
Per Sant Joan, tot neix i tot creix. (Por San Juan, todo nace y todo crece)
Per Sant Joan, tot es fa gran. (todo se hace grande).
Si al punto de la medianoche uno se mira en un espejo con una candela encendia en cada mano, verà pasar por detras a su entiero y el estado de vejez de sus familiares y conocidos que asistan, uno podrà deducir el tiempo que tardarà en morirse y cuales de sus amigos y parientes más queridos habrán de morir antes que el, segun asistan o no al entierro.
Esta noche las cartas de bruja hablan mas claro y se hacen mas entendedoras que cualquier otra del año. Por tanto, es el momento mejor para hacerse tirar las cartas, generalmente las cartaires no se aclaran de tanto trabajo.
Las nueces de esta noche tienen la virtud de hablar. Solo responden con los monosilabos si i no a las pregunas que uno les dirije. Uno les hace la pregunta que desea saber, especialmente temas amorosos, de ventura y de riqueza. Hecha la pregunta, uno remueve tres veces seis nueces, pasandoles las manos por encima tres veces, dos veces hacia la izquierda y una hacia la derecha. Los iniciados sienten de manera bien clara i inequivoca como las nueces responden afirmativamente o negativamente.
También se interroga al futuro mediante un sedazo. Se pone de lado y se clavan unas tijeras abiertas. Dos personas sotienen el sedazo en el aire poniento cada una un dedo dentro de un ojo de las tijeras. Se pregunta al sedazo. Así que se ha hecho la demanda, el sedazo vibra o tiembla y segun sea el movimiento se cree que responde de manera positiva o negativa. También se utilizaba una cesta.
Si al punto de la medianoche uno pone el pie en una iglesia vera pasar todos los vecinos del pueblo que han de morir aquel año.
Las herraduras encontradas hoy o mañana aumentan de manera sensible su valor amulètico. La gente las buscaba como un tesoro y ls colgaba detras de la puerta como preciado talisman portasuerte, derivado tanto de su forma parecida a medialuna, como del hecho de ser de metal puesto que asi cobraba la fuerza de proteccion del astro de la noche y de la virtud omnia atribuida al hierro cuando fue descubierto. Segun nuestros abuelos, antes que no habia tanta maldad los herreros guardaban todo el año las herraduras viejas, y hoy las lanzaban una aquí y otra allà para extender la suerte y la ventura, creidos qu el cielo les premiaria esta buena obra más generosamente que si las hubiese vendido a los chatarreros.
Saludadores y mandadores de bestias
Esta noche como la de navidad eran tradicionales para inciarse los que querian dedicarse al arte de curar: los saludadores roselloneses curaban el mal signando a veces con un grano de trigo y recitando oraciones.
Los que se querian hacer desencantadores, desembrujadores, desagujadores o talladores y desnudadores de todo tipo de males, cancantos, maleficios y embrujos decian ciertas oraciones y se revolcaban desnudos, solos y en la oscuridad siete veces encima de la pinazza o lecho de hojas del bosque, bien escondidos en el bosque espeso donde no lo pueda sorprender nadie, durante el espacio comprendido desdel el toque de medianoche hasta la salida del sol. Asimismo también se iniciaban los que se dedicaban a dar mal, calificados en las Baleares como malbociners i donadors de la cosa, formas utilizadas para significar el maldado. En Molins de Rei esta noche, se propagaban las oraciones de virtud para el maldeojo y el malmirar. Las brujas se iniciaban en este maleficio a fin de probar si habian adquirido aquella facultad, miraban fijamente una vidriera y si realmente era así, los vidrios se rompian en mil migas.
También era el dia propio para iniciarse en el arte de san Anselmo, por el cual se podia curar de gracia por medio de oraciones dirigidas a los remedios y trapos, vendas destinados a envolverlos. Este arte remediero constaba de siete tipos de oraciones formadas por un numero de siete cada uno. Sabiendo las cuarentay nueve formulas que constituian el total de la eucologia del arte y con ayuda de la gracia divina se creia curar todo tipo de mal con tanta o mas seguridad que el mejor médico