Se considera que és el mes de más calor, puesto que cae en su curo el momento culminante de la ninicula, tenido como período de más calor. Este espacio de tiempo corresponde a la duración del momento en que la estrella Sirius, llamado popularmente el Can, sale y se pone a la misma hora que el sol, fenomeno que comprende desde finales de julio hasta finales de agosto i que la ciencia popular situa en dias diversos...
Por la Terra Alta, explican que antiguamente, en el tiempo de más calor i de manera especial en agosto, para guardarse de la gran calor, la gente dormia de dia durente las horas de sol y hacia vida denoche. Se levantaba a la puesta y se retiraba en la madrugada; i la luna, a fin de ahorar a la gene de tener que quemar aceite, se esforzaba en hacer tanta claridad como podia i por limpiar el cielo de nubes i inducia a las estrellas que estando bajo su comandamiento, porque luciesen y refulgiesen mucho, sobretodo las noque que ella no salia. La luna que sentia impulso a hacer competencia al sol, ponia contirubion todo su esfuerzos para hacer adeptos y ver si conseguia que la gente trabajase de noche y durmiese de dia. Mientras hacia mucho calor la tente lo hacia así, pero en cuanto menguaba, todos preferian ir en claridad de sol que de luna.
De las dos lunas de este mes, se cree que la una es humeda y abundante en lluvias i la otra, se ca hasta el punto en que no cae ni gota. Los pueblos que calculaban el tiempo por computo lunar solian calificar este mes de luna seca para indicar que era tiempo de secadas y de mucho sol. La luna de Agosto rige la lluvia, en Mallorca dicen que si llueve por esta luna, lloverán nueve de carrera i que si llueve por luna nueva y por la vieja, asegura lluvia para todo el año.
La luna vieja se tiene por mala para animales y plantes, i la lluvia i la tormenta de la de este mes es tan mortifera que las plantas que toca mueren y no rebrotan; de aqui la costumbre de hacer hormigueros, limpiar los corrales de parasitos y destruir todo tipo de bestiecillas dañinas en la luna vieja de este mes.Nuestros abuelos consideraban como la mas terrible de las maldiciones aquella que dice "mal llamp et mati en lluna vella" (Mal relámpago te mate en luna vieja).
Agosto es el tiempo de los granizos y los truenos.
"Pel mes d'Agost,
els temporals a entrada de fosc"
A finales, sobretodo hay frecuencia de tormentas de relampagos y de truenos, y los granizos. El pueblo explica de diferentes maneras el origen de los relampagos y de los truenos. (...)
En la Catalunya vella es creencia general que las brujas disfrutan de la facultad de criar las tempestades y los granizos sirviendose de diversos procedimientos. Se suben a las nubes y los conducen donde quieren y hacen descargar encima de los cultivos y propiedades de aquellos a quienes quieren mal. Hay quien ha oido conversaciones de brujos que al mandar nubes, se gritaban unos a otros y se quejaban del hecho de no poder avanzar a causa de los que conversaban. También se explica el caso de habaer caido de los nubes de la tempestad un brazo o una pierna de una bruja que los guiaba herida por una bala bendecida de las que se tiraban al producirse una tempestad y que enseguida fué sabido que una de las brujas más famosas habia quedado desde aquel dia manca o coja.
También es opinión general, por la catalunya vella que las brujas para hacer las piedras utilizan pelos de cabra y antes de criar la pedregada necesitan esquilar cabras para proveerse. La gente, para saber se una granizada venia del cielo o de las malas artes, recogia una piedra y se la ponia en la mano para que se fundiese con el calor, y creia que si quedaba en la palma un pelo tenuísimo que casi no se veia y que constituia el eje de la piedra, la pedregada era de mala arte.
Por los lugares en que habia campeado el famoso bandolero conocido como el Cabrer, en el Alt Berguedà, els Rasos de Peguera, les Fonts del Llobregat i la Cerdanya, lo tenian por una especie de follet (duende) de gran poder i le atribuian la facultad de criar las tempestades y los granizos que desencadenaba y hacia caer encima de los bienes de aquellos a los que queria mal.
En la Vall de Bianya hablan de un gigante llamado el Nen (el niño) habitante de aquellos lugares que tenia la virtud de hacer llover nadamás que agitando la barretina en el aire, después se la ponia y del lado donde se desencadenaba el nido comenzaban enseguida a caer unas gotas como puños.
En Mallorca las tempestades las crian las Bubotes, es decir, las fantasmas, nombre que dan a los nubarrones negros abigarrados.
Así como hay los brujos criadores de pedregades, tambien los hay que posee la facultad de deshacer tempestades y de romper las nubes sirviendose de practicas y oraciones conjurativas de carácter mágico. Los deshacedores de nubes no son tanfrecuentes como los que los crian y suelen abundar mas entre gente de mar.
En Granollers, en las postrimerias del siglo pasado, habia un cortador de nubes muy acreditado. Subia encima de la sierra, se encaraba a las nubes y gesticulaba rápidamente con dos cuchillos, mientras recitaba conjuros, por efecto de los cuales mataba a las brujas que mandaban la nubada, que en seguida se deshacia o evaporaba. Los campesinos de los alrededores, los dias de mercado, le llevaban gran abundancia de comestibles en agradecimiento de que les salvara las cosechas. Hasta finales de siglo pasado los espantanuvols i esbarriabromes habian abundado mucho, los habia que estaban a sueldo del comun, como una especie de cargo publico con la misi´n de parar los granizos y deshacer los maleficios de los brujos criadores de tempestades. Uno de los ultimos pueblos vallesanos que tuvieron este funcionario público fué Castellar del Vallés. Estos brujos, con su bagaje profesional, poseian un gatazo negro y la gente le creia tan eficaz como su gato de grande fuese y segun la voz popular, la medida de este felino influia en el sueldo que se le asignaba, puesto que estaba en relacion con su fuerza y eficacia conjurativa.
Las Piedras del Rayo
Es creencia casi universal que el relampago es engendrado por una piedra y tambien que en producirse este fenómeno crea una piedra que cae simultaneamente al estallido del meteoro. A estas piedras se les da el nombre de piedras del relampago, y se las tiene por tales las hachas liticas de los tiempos prehistoricos de las cuales puede decirse que popularmente reciben en todas paretes el mismo apelativo o otroas muy parecidos que incluyen la misma idea.
Según el pueblo, el rayo en caer deja ir na piedra con tanta furia que se hunde siete piernas bajo tierra y en seguida comienza un movimiento lento y ascendente para desenterrarse. Sube poco a poco en todo un año solo sube una pierna. Asi, encontes justo el mismo diea que hace siete años aparece a flor de tierra la piedra en el lugar exacto donde cayó el rayo. (...)
La gràcia principal de las piedras del rayo es la de esquivarlo. La gente sencilla tiene por acto de fe que donde hay una piedra de estas no pueden caer relamapagos porque huyen y por tanto son el mejor pararayos. Asimismo se habian puesto en los fundamentos de las casa y los corrales, cerca de la losa de la entrada. Estas piedras, en el campesinado sobretodo son tenidas en mucha estima.
Para que mantengan toda su virtud, estas piedras tienen que ser encontradas, robadas o regaladas (de ninguna manera compradas) i que aquel a quien dan una no pude dar las gracias ni hacer nada ni de lejos ni de cerca que pueda parecer un pago, n siguiera un agradecimiento hacia el que la ha donado, puesto que excitaria la furia de la piedra por haber sido miserablemente mercadeada y a uno y al otro le vendrian grandes males provocados por la piedra. Encontrar una es casi equivalente a encontrar un tesoro de ventura; recibir una en presente viene a ser asimismo una fuente inexhaurible de grácia.
Las piedras del relámpago llevadas encima, ademas de guardar llevan la felicidad y ventura y salvan de morir fuera de techo, del atacque de las bestias fieras y de ladrones y tridores. Los Camineros que por razon de su trabajo estaban expuestos a mil contingencias las llevaban en las alfojaas o colgadas entre las coas del mulo de guia. Los pastores la llevaban en el zurrón (...) para que los guardase del rayo como del lobo y también del pánico que produce la tempestad en la montaña, que asusta y esparce los rebaños y trae consecuencias funestas. Los campesinos cuando iban a trabajar, las llevaban disimuladas en la cesta. entre las gracias que les son atribuidas figuran la de aumentar sensiblemente el crecimiento y sobretodo fructificación de los arboles, y de aqui que por el campo del Pla de Bages se ponen entre las ramas a fin de espavilarlos. Se procuraba siempre esconderlas bien entre las hojas a fin de evitar que las robasen.
Creen en el Solsonés i por el Cardenaer qu las piedras del rayo no se pueden resistir ellas con ellas i que se tienen un odio feroz. No se pueden tener dos en la misma casa ni haber una cerca de la otra porque se enfurecen y descargan su odio contra los propietarios, que reciben gran daño. En el Vallés dicen que cuando tempestea se mueven y sufren por folverse hacia las nubes, para hacer rayos nuevamente. Es aconsejable hacer los posibles por evitarlo pues redoblaria la fuerza de la tormenta. Lo más aconsejable es guardar estas piedras furiosas enterradas en un sitio donde no puedan sentir el ruido de la tmpestad, ni ver la claridad del relámpago o bien asi que se inicia el temporal poner encima otra piedra mucho más grande i pesada que ella para que no se pueda mover al agitarse. Hay un tipo de piedra del relampago que a las diversas gracias que les son atribuidas todavia le atribuyen las de esquivar a las brujas i los malos espíritus i de guardar de mal dado y del mal de ojo. Se ls califica de piedras de bruja, son muy escasas y no no ha sido posible inquirir las caracteristicas; quien sabe si se trata concretamente de las de un periodo determinado: paleolitico, neolitico o eneolitico. Todavia hay otro tipo de piedras del rayo: las puntas de flecha, son mas pequeñas, perfectas y cortatntes que las hachas liticas comunes. Son calficadas de piedras de centella, le son atribuidas las mismas gracias y propiedades que a las ceraunies, pero en grado más intenso.
Con las piedras del relámpago se produce un curioso fenomeno contradictorio de las principios de la magia segun la base de la cual todo aquello que ha estado en contacto continua ejerciendo una atraccion mutua, a pesar de estar separado por una gran distancia. Segun esta creencia, dominante en todas las culturas incipientes y que sobrevive abundantisimamente entre las creencias de los pueblos civilizados mas refinada, la piedra de que hablamos tendria que atraer o chupar el relamapgo del cual deriva y no esquivarlo.
Se cree que la ponderaciond el valor magico de las hachas de piedra puede constituir un resto de culto a esta herramienta que fue una de las primeras despues de la edad de la madera, todavia poco estudiada i en iniciarse la edad de piedra.
La utilización de hachas para cortar tempestades que encontramos extendida casi por todas partes de casa nuestra, no es sino la continuacion de los procedimientos utilizados por el hombre del paleolitico que creia poder cortar las nubes con las mismas herramientas con que cortaba la madera, y de aqui que utilizase hachas de piedra es decir, las actuales piedras del relampago; al descubirse los metales lashizo de hierro en lugar de piedra y para cortar madera abandonó completamente las hachas de piedra, pero para cortar las nubes todavia se sirve de las dos.
En el Urgell dicen que los asnos esquivan los rayos, se asegura que aquel lugar no está muy perjudicado por razón de servirse tanto de los animales como del cultivo de la tierra y añade tambien que tiempo era tiempo, las tempestades hacian aquel lugar inhabitable i de eso viene que fueron sustituidos por burros los caballos, los mulos y los bueyes que antes se habian utilizado.
En todas partes se cree que el laurel esquiva los relampagos de donde a parte de otras razos, que las vijas pagesias y masias tuviesen uno plantado delante de la puerta o en otro lugar bien inmediato a las pareces. Esta creencia es comun en muchos pueblos romanicos y asimismo extendida entre los latinos; Julio cesar, que era muy miedoso de los relampabos en cuanto se iniciaba una tempestad se ceñia una corona de laurel.
También rechazan el rayo el pino, el chopo, la encina, el cipres y el olivo. Por un efecto de la magia de la palabra en el pueblo de La Pinya, cerca de Olot creen que el solo hecho de nombrarlo ya lo llama. En el Vallès dicen que los perros llaman a los rayos, de aqui que cuando tempestea se los esquivase y se hiciese de todas maneras para alejarlos de casa y de su cercania. En Ripoll creen que los rayos solo pueden caer en los almendros, los robles, los chopos, los platanos, los alamos, los olmos y las higueras.
En Montclar de Berga decian que los asombrados por un rayo adquieren gracia y virtud remedieras y pueden curar de gracia bendiciendo o simblemente tocando el mal con un grano de trigo. Si el relampago lo ha asombrado dos veces, la virtud es redoblada y si llega a tres adquiere facultades casi divinas. En la Plana de Vic, piensan que los que mueren asombrados por el rayo hacen un olor a azufre tan fuerte que se deja sentir desde muy lejos. Interpretan el caso como una prueba de origen infernal demoniaco de las descargas electricas.
Los romanos para conjurar los granizos habian hecho sacrificios que inicialmente parece que fueran humanos, mas tarde fue un cordero, finalmente se pinchaban un dedo, se lo apretaban y tiraban una gora de sangre en el suelo.
Casi todas estas costumbren son comunes en la mayoria de pueblos mediterraneos. Por tierras de Francia tambien creen que los brujos mandadores de nubes que los paran o desvian a toque de campana, por el quemamiento de hierbas y cera bendecida, tirando tiros al aire, quitando en la puerta o en el tejado las cenizas del fuego, herramientas de cortar o bien los útiles de hacer pan. Los sacerdotes tambén lo hacian y está muy extendida la tradición de tirar un zapato contra las nubes, gesto que parece incluir la idea de voler batir, puede ser mas que la nube misma, el tempestario que lo manda y que parece recordar el gesto de una patada. Es posible que la acción de lanzar un zapato al aire para ver como queda cuando cae que se hace en algunos juegos infantils recuerde alguna práctica mágica relacionada con la lluvia o con el temporal, al cual se podia enciar un zapato para que pudiese venir o irse.