Furi-Kuri
Diseño del proyecto: Kazuya Tsurumaki
Conceptos visuales y diseño de personajes: Yoshiyuki Sadamoto
Directores de animación: Tadashi Hirumatsu y Hiroyuki Imaishi
Diseño de Arte: Ogura Hiromasa
Manga dibujado por: Hajime Ueda
Realización / Producción: Gainax / Estudio I.G
Esta obra tomo al público por sorpesa; cuando Gainax volvía a su tradicional sistema de productos de 'venta por catálogo' y no apostaba esta vez a un proyecto televisivo... todos pensamos entonces que se trataría de un lanzamiento menor, de esos que de vez en cuando salen al mercado para brindarnos unas cuantas monedas en pos de hacer viable algún otro trabajo de mayor envergadura. Los chicos de este estudio son expertos en eso.
Había grandes expectativas en Furi Kuri pero todos teníamos miedo de ser víctimas de alguna siniestra maniobra de marqueting.
Y aun más, el polémico y carismático Hideaki Anno no estaba ligado al proyecto, por lo que las dudas sobre la caludad de este animé crecían a pasos agigantados.
Nada más lejos de la verdad. Hoy en día, con los capítulos de en un lugar de privilegio de nuestra 'videoteca', podemos decir que FLCL es simplemente una obra maravillosa, sacada, retorcida, exéntrica, original, fresca y divertida, ¡que pone a sus responsables en lo más alto del podio de los creadores de animé de todos los tiempos!
Cuando las primeras revistas de información llegaban con pequeños informes de esta serie, poco era lo que se dejaba ver. Los diseños de los personajes eran, como mínimo, rarísimos, unas bocas gigantes, labios gruesos, cigarros en los labios de las protagonistas y ojos desencajados. Un robot que tiene un televisor de cabeza y una chaquetita rokabilly horrible de los sesentas. Eso sí, minifaldas, muchas minifaldas...
El Primer Episodio FLCL
Naota Nanbada (de 12 años) es un chico tímido y retraído, todo lo contrario a las mujeres con las que terminará enganchándose. Por un lado, está Mamimi Samejima (de 17 años), la típica chica conflictuada que se la da de destruida para llamar la atención. Fuma todo el tiempo y, a decir verdad, se la noto un poco tocada, le tira onda a Naota y se lo quiere voltear, de eso no caben dudas, a pesar de ser la novia de su hermano... El hermano de Naota no aparece nunca... en la guía de personajes que acompaña el DVD nisiquiera está su diseño... tan solo dice Furi Kuri... ¿Qué significa esto? ¿Freak?
Ambos están debajo de una autopista que cruza la ciudad donde viven. Más allá, se ve el extraño edificio de la Medical Meccanica, una especie de hospital con forma de plancha a vapor. Esto pinta raro, tal vez demasiado, hasta para los que nos considerábamos advertidos ¿Por qué vemos radiografías de la cabeza del pobre Naota? De pronto, una motito amarillo-anaranjada baja de la montaña a toda velocidad y se lo lleva puesto al chico. La maneja Haruko Haruhara (de 19 años), la chica del bajo a la espalda. Cuando se da cuenta de que dejó inconciente a nuestro pobre Naota, se baja de la moto, empieza a hacer cosas raras y le chanta un beso.
Cuando el protagonista vuelve en sí, le sesta un nuevo golpe en la cabeza, esta vez con el bajo y lo deja peor que antes. Haruko se va como vino, y los chicos vuelven a su casa. Allí, Naota se encuentra con que su padre, un fracasado editor de fanzines de Evangelion (sí, tal cual!), la ha contratado como ama de llaves. La noche siguiente Mamimi se descompone en medio de la calle. ¡Una sirena aúlla en el edificio de la Medical Meccanica y de la cabeza del pobre Naota surge algo terrible! Un robot con forma de mano gigantesca! Haruko no pierde tiempo y va a su encuentro para presentar batalla, misma que hubiera perdido si no fuere por la intervencion de otro robot humanoide y con cabeza de Tv que le da para que tenga.
Kanchi se llama el salvador, y termina haciendo de mucamo de Haruko... ¿me van siguiendo?... no les creo...
Episodio 2 - Fista
Luego de estos incidentes y ya que nadie se hace cargo de nada, las cosas siguen más o menos así: Naota está re traumado por las cosas que salen de su cabeza, Mamimi se cuelga jugando un 'pocket game' llamado Fire Starter, que consiste en incendiar ciudades manejando al Angel Negro del Fuego.
Más tarde, Haruko, vestida como enfermera, le confiesa a Naota que ella es de otro mundo y que está cumpliendo una misión para La Fraternidad, y que el robot de la otra noche ha sido fabricado en la Medical Meccanica; aunque el chico mucho no le cree. Mamimi piensa que Kanchi es su ángel salvador y le hace un altar con cigarrilos encendidos en el piso. Un nuevo incendio tiene lugar, como aquél que seis años atrás destruyera la escuela a la que asistían ella y el hermano de Naota.
Fista... significa... 'Fire Starter'!... De pronto, al anochecer, otro robot sale de la cabeza de nuestro héroe tal como Haruko lo había previsto al estudiar sus radiografías. Este es aún más grande que el primero y nadie puede con él... salvo Kanchi, ¡quien sufre una extraña transformación cuando se come a Naota! (y tras esto, adoptarlo como 'piloto'). Finalmente, el robot (ahora de color rojo fuego) logra vencer a la bestia mecánica y, tras salvarles el pellejo a todos, evacúa al protagonista (literalmente) en una escena que quedará para siempre en la historia del animé. ¡Y queda claro que Kanchi es el único que la tiene clara!


Episodio 3 - Maruraba
Aparece un nuevo personaje de nombre Ninamori (de 12 años), hija del alcalde de la ciudad, sujeto que está apunto de ir a prisión y divorciarse de su mujer. La chica está organizando una obra de teatro en la escuela y necesita actores para su puesta en escena. Las extrañas orejitas de gato que salen de la cabeza de ya saben quién es motivo más que suficiente para incluirlo en la obra. En cuanto llega Haruki, la chica nueva se descompone como le pasara a Mamimi antes... (¿estarán todos interrelacionados así?)
De pronto las orejas desaparecen de la cabeza del chico para aparecer en las de Ninamori, ¡y tras ello lo inevitable! Otro terrible monstruo (esta vez con forma arácnida) aflora del marote de la chica! La obra se ve cancelada por razones de fuerza mayor y otra vez Kanchi se luce en la lucha.
De aquí en más, Furi Kuri puede consagrarse como la mejor serie del nuevo milenio o caer en una seguidilla de sin sentidos y paradojas, a lo que estamos resignados.